El equipo. En la foto se ve parte del equipo de la Unidad de Trasplantes en una intervención en el Hospital Guillermo Rawson.

 

Agosto será recordado por los médicos del Hospital Rawson como un mes histórico. Es que en 31 días concretaron 5 trasplantes renales, la misma cantidad que se venía realizando por año. Según los profesionales, la aprobación de la "Ley Justina" en julio pasado y las campañas de concientización a nivel nacional y provincial generaron que aumentara la donación de órganos.

Desde el 2012, año en que se creó la Unidad de Trasplantes del hospital, el promedio de intervenciones era de 4 por año. Sin embargo, el mes pasado los profesionales fueron testigos de dos hechos inéditos para el nosocomio. Por un lado, el crecimiento inusual de trasplantes renales de pacientes cadavéricos y por otro, la realización de dos operativos en forma simultánea.

Los trasplantes simultáneos se realizaron en dos sanjuaninos con más de 8 años en lista de espera y otros tantos en diálisis. Ambos evolucionaron favorablemente y recibieron el alta días atrás.

Jorge Girón, jefe de la Unidad de Trasplantes del Hospital, manifestó que se trata de algo "impensado hace un tiempo atrás, muestra la decisión del hospital de avanzar hacia la complejidad y el apoyo que se ha venido brindando al sector de ablación y trasplante. Además, pone de manifiesto la capacidad médica y operativa de la provincia para trabajar en estas situaciones".

Los pacientes cadavéricos necesitan de un trabajo de seguimiento de varios días y que involucra a una docena de profesionales de distintas áreas. Según explicó el jefe de la Unidad, es vital el trabajo de las Terapias de origen en la conservación de los pacientes hasta que el electroencefalograma es plano, donde se demuestra la desaparición de la actividad eléctrica del cerebro, y se activa todo el operativo de ablación y trasplante.

Fernando Sarmiento, coordinador provincial del INAISA, afirmó que la sanción de la Ley Justina generó un aumento en las tasas de donación de todo el país y San Juan no es la excepción. En este sentido Girón agregó: "Empezamos a ver el cambio de manera inmediata. Se venían teniendo muchas entrevistas negativas con familiares y de golpe crecieron las positivas incluso referidas a niños y eso no es fácil ni frecuente en la provincia".

La Cámara de Diputados de la Nación aprobó por unanimidad en julio la ley convierte en donante a toda persona mayor de 18 años, salvo que exprese su oposición. Es decir que ya no se necesitará la autorización de un familiar para la ablación.

La normativa está basada en la campaña "Multiplicate x 7" que impulsaron los padres de Justina Lo Cane, y la propia niña de 12 años que falleció esperando un trasplante de corazón.

La provincia viene consiguiendo varios logros en el tema de transplantes. A mediados del mes de agosto de este año, también en el Hospital Rawson, realizaron dos trasplantes renales en forma simultánea, marcando un hito resonante en la política de ablación y trasplantes. Este acontecimiento puso al hospital a un pie de poder realizar estos operativos de manera plenamente independiente. Es que desde hace un tiempo, San Juan apunta a la autonomía a la hora de realizar trasplantes. En el doble trasplante participaron de 12 a 15 profesionales los involucrados en el operativo de ablación entre médicos y paramédicos. Esto significó una tarea titánica.

Hasta el momento este tipo de operativos se realizan bajo la guía de médicos de Capital Federal, pero, con la eficiencia demostrada por los profesionales sanjuaninos, no se está lejos de lograr la aprobación para realizarlos en forma autónoma.

 

Más datos

 

Los números

Los datos que maneja la provincia respecto a la donación y el trasplante de órganos indican que, en la actualidad, hay unos 250 sanjuaninos esperando por un riñón, pero el número de aquellos que se encuentran en diálisis alcanza los 600. Lo que se busca es agilizar los trasplantes. Los médicos locales se especializan y capacitan permanente.

 

Lo que se viene

En la actualidad se trabaja para poner en práctica un nuevo sistema para acortar los tiempos de espera.

Históricamente los pacientes con problemas renales demoraban unos dos años en entrar a la lista de espera, pero la implementación de un nuevo programa local logrará reducir la espera a sólo tres meses.