A exactamente un mes de la tragedia aérea que conmocionó a San Juan, este sábado 29 de agosto se realizó un emotivo homenaje en el Parque Nacional Ischigualasto para recordar a los siete hombres que perdieron la vida en el accidente de helicóptero ocurrido en una zona inhóspita de las sierras sanjuaninas.
La ceremonia se llevó a cabo en el mismo sitio donde se produjo el siniestro y tuvo como momento central la colocación de una cruz en memoria de las víctimas, un símbolo que permanecerá en ese rincón de difícil acceso como recuerdo de quienes murieron mientras cumplían una misión de servicio.
El acto contó con la bendición del obispo auxiliar de San Juan, monseñor Mario Robles, quien acompañó a los presentes en un momento cargado de emoción y recuerdo.
La iniciativa fue impulsada por la administración del Parque Nacional Ischigualasto. Su coordinador, Juan Pablo Teja Godoy, destacó la dificultad que implicó regresar al lugar del impacto, tanto por las condiciones del terreno como por el dolor que significaba volver al sitio de la tragedia.
Durante el homenaje fueron recordados Carlos Heredia, Rubén Castro, Jorge Carbajal, Germán Videla, Rodrigo Aimetta, Andrés Bosch y Matías Valenzuela, a quienes Teja Godoy definió como “siete titanes que eligieron una vida de servicio, compromiso y entrega”.
El accidente ocurrió hace exactamente 30 días, cuando el helicóptero cayó en un sector de difícil acceso del Parque Nacional. Desde entonces, familiares, amigos y toda la comunidad sanjuanina atraviesan el duelo por la pérdida de los siete ocupantes.
Mientras el recuerdo permanece vivo entre quienes los conocieron, la investigación sobre la tragedia continúa para determinar las causas del accidente y reconstruir qué ocurrió durante los últimos instantes del vuelo.