Santiago Klaus,
tiene 24 años y no pudo sortear la prueba de reconocimiento.

 

Las cámaras, los policías que pululan en el centro y la luz del día, que multiplica la vigilancia con ocasionales miradas de testigos, parecían factores de peso para confiar y dejar la puerta de ingreso cerrada sin llave, aunque sin picaporte del lado de afuera. Sin embargo la abogada y joyera Heidi Bofinger, el ingeniero Alfonso Luis de la Torre y la contadora Gladys Beatriz Fábregas comprobaron en carne propia lo acertado de aquel dicho popular: "en la confianza está el peligro". Y fue así porque en pleno día, en el centro, con testigos, cámaras, policías y aún con sus puertas cerradas, fueron víctimas de tres sujetos que se las ingeniaron para vulnerar su aparente seguridad y hacerles pasar momentos de pesadilla.

 

Cristian "Chuky" De los Ríos (20)
ya tenía ingresos a la Policía por otros hechos.

Los audaces ataques de los ladrones tuvieron sin embargo un punto flaco. Actuaron a cara descubierta, las víctimas los reconocieron y esa prueba fue fundamental para que ahora el juez del caso, Alberto Benito Ortiz (Primer Juzgado de Instrucción) los procesó con prisión preventiva y les trabó un embargo de medio millón de pesos a cada uno, dijeron fuentes judiciales.

Esos sospechosos son Oscar Santiago Klaus (24) y sus amigos Cristian "Chuky" De los Ríos (20) y Alessandro Daniel Varela (30), todos de Chimbas.

A los tres les atribuyen por lo menos tres asaltos con la misma modalidad (también los investigan por otros casos similares), perpetrados en seguidilla los días 13, 14 y 15 de junio pasados contra los tres profesionales.

 

Alessandro Daniel Varela (30)
fue descripto como uno de los más violentos de la banda.

A Bofinger

La joyera Heidi Bofinger, su madre y una empleada estaban en su casa de la calle San Rafael, en Desamparados, Capital, cuando los tres sujetos entraron como "panchos por su casa". Eran las 14,25 cuando llegaron exigiendo plata, dólares y oro. Cuando encontraron a la joyera en el baño donde se refugió para mandar un audio pidiendo ayuda a otros familiares, le sacaron 11 costosos anillos y una cadena de oro y de la casa obtuvieron al menos $900 más. Antes de marcharse, las dejaron atadas con precintos y encerradas en un baño. La propia comerciante declaró que aportó a la pesquisa la imagen de los delincuentes, a los que buscó por Facebook.

Al ingeniero

Al otro día, a las 14,45, el ingeniero Alfonso Luis De la Torre hablaba por teléfono con un amigo en su casa de la calle Salta, en Capital, cuando lo sorprendieron tres sujetos. Uno de ellos no dudó en golpearlo con un arma para que dijera dónde tenía la plata. Al final encontraron unos $20.000, un reloj, una gran cantidad de joyas de oro y plata, y una mochila en la que guardan los valores para luego huir, dejándolo atado de pies y manos.

A una contadora

El 15 de junio a las 15, la misma banda sorprendió a la contadora Gladys Beatriz Fábregas en el dormitorio de su casa en la calle José Martí, en Desamparados, Capital. Bastaron las amenazas para que no se resistiera y otra vez con precintos grises, la ataron de manos mientras le exigían lo más valioso.

Según fuentes judiciales, esta profesional fue una de las más perjudicadas pues le sustraen 20.000 dólares, $10.000, una notebook, una tablet, dos relojes, numerosas pulseras, cadenitas de oro, anillos, aros y hasta cuatro perfumes importados.