Apenas ha transcurrido poco más de un mes de este año y la gestión de Julián Gil ya sumó un nuevo escándalo. La concejal opositora Romina Rosas aseguró que el intendente creó por decreto a principios de enero una Dirección de manera irregular, debido a que no tiene facultades para hacerlo, y en la que encima designó al hijo de 20 años.

El área es la de Compras y Contrataciones y la edil resaltó que si el joven firmó algún expediente, está cometiendo un delito porque “está administrando recursos públicos y ejerciendo la función de un cargo que no existe”. De ser así, destacó que presentará una denuncia.

Rosas señaló que el jefe comunal “ha buscado la manera que sea, inclusive de forma ilegal, para que el hijo esté al frente del área de Compras y Contrataciones”.

La concejal justicialista indicó que sospecha que Gil busca el menor control posible en una dirección sensible, que se encargará de las contratos justo en las proximidades de la Fiesta de la Uva y el Vino, por ejemplo.

Este medio llamó al intendente para tener su versión, pero no contestó los llamados, mientras que se le hizo saber del requerimiento al área de prensa.

Desde que tomó las riendas del Ejecutivo municipal y en el transcurso del año pasado, la administración del basualdista Gil se vio envuelta en un escándalo tras otro (ver aparte).

De hecho, logró alcance nacional al nombrar a su familia en el gabinete, aunque luego, para preservarlos de la repercusión que se generó, según manifestó, le dio de baja a las designaciones de sus hijos, Gimena y José, quienes estuvieron en la Secretaría de Coordinación y en la de Deportes respectivamente.

El último cumplía tareas de asesor y su padre lo elevó a la Dirección de Compras y Contrataciones. Un director está cobrando el 60 por ciento del sueldo del jefe comunal, es decir, unos 17 mil pesos de bolsillo.

Rosas explicó que la Carta Orgánica municipal establece que las secretarías y la estructura del Ejecutivo son creadas por una ordenanza sancionada por el Concejo Deliberante y que el intendente tiene la atribución de nombrar a quien desee en esos cargos.

El nuevo escándalo tuvo su origen la última sesión del 29 de diciembre. En la misma se pusieron en marcha otras Direcciones, que alcanzaron un total de 23, pero en ningún momento figura la de Compras y Contrataciones, afirmó la concejal.

Pero el 2 de enero, Gil sacó un decreto en el que nombra a su hijo José Gabriel en dicha área. “En esa resolución, el intendente está creando una Dirección, cosa que no puede hacer porque la Carta Orgánica no se lo permite”, expresó la edil.

Además, indicó que el decreto de nombramiento hace referencia a la ordenanza sancionada en diciembre, pero en la misma no aparece la mencionada Dirección, que estaría bajo la órbita de la Secretaría de Hacienda.

Sí figura un área nueva, la Subjefatura de Compras, pero Rosas había advertido en esa sesión que esa área es nula porque los recursos para el funcionamiento no fueron presupuestados.

Por versiones que escuchó, la concejal sospecha que la intención original del oficialismo fue incorporar al hijo de Gil en esa Subjefatura, pero como no pudo, lo nombró en la Dirección. 
Ante ese panorama, Rosas manifestó que pedirá informes al jefe comunal para conocer si ha firmado expedientes como director desde el 2 de enero.

“Si lo ha hecho, hay compromisos asumidos y se configura un delito porque se está arrogando la función de un cargo que no existe”, destacó.

 

Polémicas en 2016

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Rechazo al auditor

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La oposición propuso crear el cargo de auditor municipal, el cual está contemplado en la Carta Orgánica, pero el oficialismo lo rechazó. El planteo fue en mayo pasado y Gil dijo que los ediles “buscan poner más palos en la rueda”. Los opositores argumentaron que no cumplía con su promesa de mayor transparencia en la gestión.

Salas de Juicio Político

Pese a que la conformación de las salas de Juicio Político se realizan en la primera sesión ordinaria, a los concejales se les pasó. La oposición planteó en mayo que se definieran sus integrantes, pero el oficialismo pasó la discusión para este año. Hubo acusaciones de que Gil y sus ediles tenían miedo a un Juicio Político.

Vínculo sospechoso

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Apareció en escena Pedro Bustos, un presunto estafador con supuestos vínculos con Gil y el municipio. La oposición señaló que trabajaba en el municipio y que habría efectuado contratos. El intendente sufrió una interpelación por parte del Concejo Deliberante y luego denunció a Bustos.

Descontrol en un patrullero

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Un funcionario que no tenía ningún tipo de autorización fue sorprendido en junio conduciendo un patrullero comunal a alta velocidad y con la sirena encendida, por lo que terminó demorado en la Comisaría departamental. El implicado fue el entonces jefe de Prensa, Ariel Fernández.

Escándalo de la AFIP

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En una escucha por la causa del borrado de deudas y facturas truchas de la AFIP, Bustos habla con el principal implicado y menciona que gestionó comprobantes para justificar gastos en el municipio. Encima, menciona al intendente como si fuera parte del negocio. Gil negó todo y dijo que los trabajos facturados sí se hicieron.

¿Violencia o interna familiar?

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Uno de los cuñados de Gil lo denunció en la Policía bajo la sospecha de que habría maltratado de alguna forma a su esposa. El intendente dijo que la presentación fue “una locura” y lo atribuyó a una interna familiar. La denuncia entró en la esfera judicial y está interviniendo el Juzgado de Familia, indicaron fuentes calificadas.