La noche del pasado domingo estuvo signada por la intensidad de la tormenta y el granizo que ocasionó múltiples inundaciones y destrucciones de viviendas, principalmente en algunas zonas de Rawson, Rivadavia y Pocito. Muchos fueron los perjudicados, como es el caso de Cintia Ortega, una joven mamá soltera que vive en condiciones precarias.

 

Ubicada en calle 5 y Ruta 40, Pocito, la casa de esta mujer es una pequeña edificación detrás de la de su madre. La vivienda aloja a sus 7 hijos, de entre 2 y 17 años, y no tiene desagüe, por lo que la joven mamá debe desagotar manualmente el agua que utilizó para lavar los platos, limpiar y ducharse. Producto de esta tarea es que fue operada, con éxito por suerte, de su columna.

 

Las tormentas y el granizo destruyeron su pequeño hogar, “cuando quise acordar, el agua nos llegaba a los tobillos” ,relató Ortega. La casita tiene una sola habitación en la que duerme con todos sus hijos. En la cama matrimonial ella y su bebé de 2 años, Marlene Milagros Ortega, que padece hidrocefalia, y el resto de los chicos en una cucheta.

 

 

Su fuente de ingresos son dos subsidios del Estado, la Asignación Universal por Hijo que perciben todos los chicos, sumado a un plan de capacitaciones y empleo por el que cobra $6000, mientras espera que salga la pensión por discapacidad para Marlene. Con todo, es mucho menos de lo que una familia necesita para subsistir.

 

“Esperábamos con ansias el último sorteo de viviendas pero no se nos dio”, comentó Cintia. Según ella hizo “varias cartitas al señor gobernador”.

 

Además, apela a la solidaridad de los sanjuaninos, que pueden llevar sus donaciones al Lote 13, manzana C, casa 3 (Calle 5 y ruta 40). Lo más inmediato son alimentos no precederos, colchones y ropa.