Estricto. En el ingreso al departamento Ullum, los transportistas debían esperar que los comerciantes se acercaran al lugar a buscar la mercadería. 

 

Con el único fin de proteger el estatus sanitario departamental, desde esta semana cuatro departamentos ya aplican un control especial de prevención para el sector de los transportistas. Ullum impide el ingreso de camioneros y obliga a hacer un transbordo de las mercaderías, mientras que en Zonda, Jáchal e Iglesia el control es un poco más flexible pero todos tienen como única finalidad prevenir contagios de Covid-19.

En Ullum directamente impiden el paso de los transportistas. El control que funciona frente al cementerio, en el ingreso a Villa Ibáñez, está a cargo de personal municipal, Bomberos y Policía de San Juan y funciona de 8 a 20 horas. Es allí donde los transportistas que llegan a diario a abastecer a los negocios de la zona, deben aguardar a la espera de que los comerciantes del pueblo lleguen a retirar los productos. Además, a los transportistas se les toman los datos, la temperatura y se realiza desinfección de los vehículos con material sanitizante. Esa desinfección con agua clorada se realiza también con la carga que lo permite.

Encapsulados. Así trasladan a los transportistas desde Niquivil hasta la planta de faenamiento. Los comerciantes jachalleros deben pasar a buscar su pedido.

 

Ayer, hasta el mediodía, la medida era bien tomada por los comerciantes y proveedores, aunque la única queja por parte de los transportistas era el tiempo que les llevaba estar en ese lugar. "Teníamos que abastecer a unos 15 negocios de Ullum, si bien ya vinieron varios a retirar la mercadería, hay otros que nos dijeron que vendrán después de las 13,30 cuando se puedan desocupar de sus tareas", comentó Nicolás Figueroa, un transportista de una distribuidora mayorista, quien junto a su compañero Emanuel Carrizo llevaban apostados más de dos horas en ese lugar. Aún así, los trabajadores se mostraron de acuerdo con la medida: "Está bien porque es para cuidarnos", comentaron.

Matías Ottenhsimer, jefe de Bomberos de Ullum, agregó que sólo se permitía el paso de transportes de cargas como lácteos, fiambres y garrafas. En tanto que Javier Molina, subsecretario de Protección Civil, explicó que el municipio analizaba prestar vehículos para el traslado de mercaderías de comerciantes que no cuenten con movilidad.

En Zonda si bien se pensó en un primer momento actuar como lo hizo Ullum, fueron un poco más flexibles. Se permite el ingreso a los transportistas siempre que cuenten con el permiso, el certificado Covid que acredite los controles e hisopados al día. Nueve empleados municipales se encargaban de tomarles la temperatura a los transportistas, pedir la documentación y luego de realizar la desinfección con agua clorada de los vehículos, los transportistas podían ingresar. "Se trata de un trabajo de prevención para seguir manteniendo al departamento sin casos de coronavirus. Pensábamos que íbamos a tener choque con la gente, pero por fortuna todos lo tomaron muy bien a pesar de que pierden algunos minutos", comentó Víctor Casívar, coordinador del área municipal.

Flexibles. En Zonda, al igual que en Iglesia, se pusieron más estrictos en el control de cargas pero igual autorizaban a los transportistas a ingresar. 

En tanto que en Jáchal e Iglesia comenzaron con este protocolo especial pero desde el martes. En Iglesia actúan de la misma manera que en Zonda. Se solicita la documentación pertinente y se realiza una especial desinfección de la carga, mientras que en Jáchal su intendente Miguel Vega comentó que allí activaron un Centro de Transferencias de mercaderías. El control apostado en Niquivil reúne a los transportistas y los encapsula para llevarlos custodiados hasta la Planta de Faenamiento en donde los comerciantes deben retirar su respectiva carga. "Se les solicitó a proveedores que llegan dos veces a la semana que lo hagan un solo día y que sea de lunes a viernes", comentó Vega al respecto.

 

Seguridad. Después de que la Policía solicita los permisos de circulación, los pasajeros que llegan en colectivo se someten a la toma de temperatura. 

 

CONFORMES

  • LEANDRO FERNÁNDEZ  –  Transportista

"Viajo de lunes a sábado a llevar viandas a Caracoles y me parece muy buena esta medida. Vale la pena perder unos minutos pero te deja tranquilidad porque es un control que sirve para cuidarnos a todos. Nosotros tenemos que andar por un montón de lugares y si bien nos cuidamos, este tipo de medidas también ayuda".

 

  • PAULA ANDRADA  –  Comerciante de Ullum

"Tengo un almacén, me avisó el preventista que tenía que venir a buscar la mercadería acá y si bien tuve que esperar que llegara mi mamá de trabajar, no me molesta porque vale la pena. Implica tener que moverse, pero está bien porque es para cuidarnos. Es un esfuerzo más que debemos hacer pero me parece lo correcto".