Tres parajes rurales del municipio de San Pedro en el noreste de Misiones vivieron la mayor tragedia climática que recuerda la provincia mesopotámica con un inusitado temporal de viento y lluvia que dejó un saldo de al menos 10 muertos, entre ellos seis niños. Por el poder de destrucción del meteoro se cree que pudo tratarse de un tornado se llevó todo a su paso y dejó un panorama desolador como en un campo de batalla.
El viento de entre 120 y casi 200 kilómetros por hora arrasó con un centenar de viviendas, cultivos, bosques, tendidos eléctricos y demás infraestructuras de los productores rurales. Y hasta desplazó y mató animales y provocó heridas gravísimas a algunas personas, al extremo de que la policía halló una pierna en una planta.
El temporal se produjo entre las 20,15 y las 21 del lunes y afectó al municipio de San Pedro, 250 Km al noreste de Posadas especialmente a las colonias Santa Rosa, Pozo Azul y Tobuna, una zona humilde, de difícil acceso y situadas a poca distancia, dentro del mismo distrito.
Hasta anoche se contaban 61 heridos, 17 de ellos graves. Klaus Jahke, director del Hospital Samic de Eldorado, situado a unos 100 Km del lugar del desastre, precisó que allí estaban siendo asistidas 17 personas, de las cuales "tres están graves", señaló.
De estos últimos, se encontraban con "asistencia respiratoria mecánica y uno posiblemente sea derivado en las próximas horas a causa del delicado cuadro que presentaba, ya que tenía un cuerpo extraño clavado en el cerebro, aunque ya había sido operado.
De los demás pacientes, siete habían sido sometidos a cirugía a causa de "múltiples fracturas", indicó, Jahke.
A esta situación se sumó el corte de energía eléctrica debido a la caída de los postes del tendido de cables, y la empresa estimó que tardará dos días en reponer el servicio. Tampoco funcionaban lo teléfonos.
El gobierno provincial implementó un operativo de emergencia para asistir a los heridos y damnificados, mientras la presidenta Cristina Fernández envió a la zona al ministro de Salud, Juan Manzur, y funcionarios de Desarrollo Social, para ayudar a coordinar el operativo de asistencia.
Los hospitales están en alerta, no sólo de Misiones, sino de toda la región nordeste del país para movilizar médicos y medicinas, además de reunir alimentos y otros enseres para auxiliar a las víctimas.
El gobernador Maurice Closs, quien con integrantes de su gabinete se instaló en San Pedro comparó el temporal sin precedentes de Misiones con la tragedia de Tartagal en Salta, donde un alud en febrero provocó muertes y arrasó con gran parte de la ciudad.
EL gobierno provincial mandó cinco camiones de Desarrollo Social cargados con alimentos, agua, colchones y abrigo a San Pedro.
La Casa de Misiones en la Ciudad de Buenos Aires, en avenida Santa Fe 989, recibe ayuda para los damnificados. "Hay de 70 a 100 casas muy humildes" destruidas, por lo que hasta "un alfiler será bien recibido" por los pobladores misioneros afectados por el tornado, aseguró Closs.
Misiones, de un millón de habitantes, limítrofe al este con Brasil y al oeste con Paraguay, "está en una zona de mucha tormenta eléctrica, pero nunca hubo semejante catástrofe", que "seguramente se debe al cambio climático por la deforestación", puntualizó el gobernador.
El tornado es un fenómeno meteorológico que se produce a raíz de la rotación de aire de gran intensidad y de poca extensión horizontal que se prolonga desde la base de una nube madre, conocida como cumulunimbus hasta llegar al suelo.