La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) labró actas de infracción contra Flybondi por múltiples cancelaciones de vuelos comerciales sin aviso previo y por una fuerte acumulación de reclamos de pasajeros, una situación que podría derivar en nuevas sanciones contra la aerolínea low cost.
El organismo, que depende de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía, explicó que la medida se adoptó “en cumplimiento de su rol de autoridad de control y fiscalización del servicio de transporte aéreo”, tras detectar incumplimientos reiterados que vulneraron los derechos de los usuarios.
Las quejas se canalizaron de manera gratuita a través del sitio web oficial de la ANAC, donde los pasajeros denunciaron principalmente la falta de información, cancelaciones de último momento y la ausencia o demora en la reprogramación de los vuelos.
Las actas de infracción constituyen constataciones formales realizadas por funcionarios habilitados y dan inicio a un sumario administrativo. En caso de comprobarse la responsabilidad de la empresa, las sanciones pueden ir desde multas económicas hasta la suspensión o cancelación temporal de la autorización para operar. El antecedente inmediato no es menor: el año pasado Flybondi fue multada por una cifra superior a los $300 millones.
Desde el organismo aeronáutico remarcaron que este mecanismo de control había quedado prácticamente sin aplicación desde 2020 y que ahora volvió a activarse para todas las aerolíneas que operan en el país, no sólo para Flybondi. “El objetivo primario es proteger a los pasajeros y que las empresas cumplan con sus servicios en tiempo y forma”, indicaron fuentes de la ANAC a la agencia NA.
En plena temporada alta de verano, la situación de la low cost se agravó. Entre el jueves 8 y el lunes 12 de enero, Flybondi acumuló más de 22.000 pasajeros afectados y 125 vuelos regionales cancelados. Sólo el lunes se suspendieron 20 de los 76 vuelos programados, mientras que el domingo se anularon otros 20 sobre un total de 74.
El escenario no mejoró con el correr de los días. El martes siguiente, 24 de los 47 vuelos previstos fueron cancelados, dejando a cientos de pasajeros varados durante horas en los aeropuertos, a la espera de una reprogramación que, en muchos casos, nunca llegó.
Según fuentes del sector, la empresa arrastra deficiencias operativas desde hace semanas, una situación que se profundizó con el aumento de la demanda durante las fiestas de fin de año y el inicio de la temporada fuerte del verano.
Desde Flybondi explicaron a La Nación que la programación “se vio afectada por cuestiones operativas y de disponibilidad de flota” y aseguraron que el servicio comenzará a normalizarse en el transcurso de esta semana, con la habilitación de cuatro aeronaves que arribaron recientemente al país.
La aerolínea opera en Argentina desde 2018, tras la apertura del mercado aerocomercial impulsada durante la gestión de Mauricio Macri. Actualmente cuenta con una flota de 15 aviones, vuela a 16 destinos de cabotaje y realiza conexiones internacionales con Brasil, Paraguay y Perú. Emplea a más de 1.500 personas y ya transportó a más de 17 millones de pasajeros.
A mediados de 2025, Flybondi cambió de manos y su principal inversor pasó a ser COC Global Enterprise, cuyo CEO es Leonardo Scatturice, un empresario al que se le atribuyen vínculos estrechos con el gobierno de Javier Milei.
En diciembre, la low cost anunció un ambicioso plan de expansión, que incluye el pedido de 35 nuevas aeronaves Airbus y Boeing, con el objetivo de incrementar su flota un 230% en los próximos cuatro años. En ese marco, el 10 de enero finalizaron los arribos de cuatro aviones Airbus A320 que operarán hasta fines de marzo y que, según la empresa, comenzarán a volar a mediados de esta semana tras completar el proceso de habilitación técnica.

