La discusión por la reforma laboral se trasladó este miércoles a la calle. Mientras en el Senado el oficialismo busca darle media sanción al proyecto, en las inmediaciones del Congreso se registran fuertes incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad, con aplicación del protocolo antipiquetes y un importante despliegue policial.
La movilización fue convocada por sindicatos y organizaciones sociales, que comenzaron a concentrarse en Plaza de Mayo y marcharon hacia el Palacio Legislativo. Desde temprano, el clima fue de máxima tensión y el operativo incluyó vallas perimetrales, camiones hidrantes y un comando unificado entre fuerzas federales y la Ciudad de Buenos Aires.
Según confirmaron fuentes oficiales, las principales columnas empezaron a desplazarse hacia el Congreso a partir de las 11:00. Ya a primera hora se observaba una fuerte presencia de efectivos, con móviles y camiones hidrantes apostados en los alrededores.
Con el correr de las horas, la situación se agravó. Manifestantes comenzaron a arrojar piedras y palos desde detrás del vallado, incluso lograron retirar una de las vallas. La respuesta de las fuerzas federales se limitó inicialmente al uso de camiones hidrantes, sin que hubiera contacto directo.
Sin embargo, cerca de las 15:46, la violencia escaló: un grupo de manifestantes lanzó bombas molotov contra la Policía, luego de recolectar piedras y armar los explosivos caseros detrás de carteles. Las fuerzas de seguridad respondieron nuevamente con agua para apagar los focos ígneos y dispersar a los involucrados.
Durante los disturbios, tres efectivos resultaron heridos —dos de la Policía Federal y uno de Gendarmería Nacional— y al menos dos manifestantes fueron detenidos. Además, se registraron roturas de veredas en calles aledañas al Congreso, presuntamente para obtener más piedras que luego fueron arrojadas contra los uniformados.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, aseguró que están “resguardando todas las imágenes” y que ya solicitaron a la Justicia las autorizaciones necesarias para avanzar en la identificación de quienes protagonizaron los hechos violentos, en especial los daños al espacio público.
En paralelo, la tensión política también escaló en la previa del debate. Roberto Aguiar, titular de ATE, lanzó duras advertencias contra los gobernadores que acompañen el proyecto oficialista, al afirmar que “firmarán su sentencia de muerte”, reflejando el clima de confrontación que rodea la iniciativa impulsada por la Casa Rosada.
Mientras continúan los enfrentamientos aislados en las inmediaciones del Congreso, se espera que la CGT realice un acto central a las 17, en el marco de una jornada marcada por la violencia y el fuerte operativo de seguridad.

