El fenómeno de los therians —personas que se disfrazan de animales y dicen identificarse con ellos— volvió a generar polémica en la Argentina. Esta vez, el escenario fue una clínica veterinaria de San Luis, donde dos adultos protagonizaron una situación que dejó atónitos a los profesionales de la salud animal.
Una persona que se identifica con un perro quiso atenderse en una veterinaria por un cuadro de “moquillo”. La profesional, tras explicarle que no podía tratar a seres humanos, se negó atenderla.
Verónica Veglia, presidenta del Colegio de Veterinarios de San Luis, contó el caso en diálogo con la radio LU5. Según dijo, el therian llegó acompañado de otra persona que tenía el rol de “amo”. Ambos tenían entre 30 y 40 años. El argumento del therian es que padecía de “moquillo”, una enfermedad común en perros. Según notó la veterinaria, el paciente padecía en realidad de un cuadro gripal.
“Tuvimos un caso acá esta semana en el que cayeron una persona therian con una persona humana, digamos. (…) Obviamente, nosotros como médicos veterinarios, no podemos atender a personas humanas porque es algo que no nos compete. En nuestro título sería hacer ejercicio ilegal de nuestra profesión, algo lo cual nosotros bregamos mucho. Entonces no podríamos meternos en esa área”, dijo.
“Nuestra colega particularmente insistió que no puede tratar una enfermedad en un ser humano, que asistiera a cualquiera de los ambientes de salud que se encuentran en nuestra provincia”, señaló.
“El abordaje que tuvo la colega fue bastante serio y ubicado La colega nuestra particularmente insistió que ella no puede tratar una enfermedad en un ser humano. Le dijo que asistiera a una de las salas primarias, los hospitales regionales o el hospital central que se encuentra acá en la provincia”, agregó Veglia.
De acuerdo con la profesional, el therian padecía un resfriado. “Las personas aludían que tenía moquillo, que es una enfermedad muy común en los perros, particularmente en cachorros. Entró ya con un diagnóstico”, relató.
El episodio, que fue grabado y documentado por los visitantes, generó preocupación adicional. “Eso ya es una situación violenta para el profesional actuante porque no te da libertad de acción en el sentido de decir tengo que medir porque me van a escrachar en las redes sociales”, manifestó la veterinaria, quien calificó el hecho como “complejo”.
“Obviamente nosotros ya nos estamos haciendo asesorar por el cuerpo de abogados que tenemos y justamente con el Colegio de Psicólogos local”, afirmó Veglia. La profesional indicó que están trabajando interdisciplinariamente con el Círculo Médico para abordar estas situaciones que consideran requieren atención desde la salud mental.

