La vida es difícil y en pareja lo es más todavía ya que deben ponerse de acuerdo para transitar el mismo camino, pero es aquí donde el amor cumple su finalidad: revertir juntos lo malo, superar lo difícil y enfrentar las pruebas con fortaleza. Nada podría hacerse juntos si no hay amor

 

Estar enamorados es una condición natural de la raza humana. Hay diferentes tipos de amor como el amor de padres e hijos, amor entre hermanos, entre amigos y cuantos más. Pero lo que se celebra el 14 de febrero es esencialmente el amor de pareja. Las hay de todo tipo y todas dan por sentado ese sentimiento que nació una vez y día a día crece y se fortalece. ¿Pero cómo sabemos que lo que sentimos es amor? ¿Podríamos llegar a confundirlo con otros sentimientos como atracción, pasión, acostumbramiento, necesidad de otro para poder ser? Desde luego que sí, pero creo que llegado un punto cuando no es amor verdadero, se desvanecerá. 

Para una pareja es necesario lo recíproco. Si yo respeto, lo menos que espero es me respeten. Si no miento, ¿por que mentirme? Si mi pareja está para mí en primer lugar, ¿por qué ser lo tercero o cuarto en su lista de prioridades? Lo natural, lo bello que se hace cotidiano, los paseos de la mano, las miradas cómplices, el entendimiento, el compañerismo, la libertad entendida y aplicada, el apoyo mutuo entre otras muchas situaciones, son pruebas de amor.

 

Nada es mágico

A veces creemos que el amor todo lo puede y es así, pero más de una vez con nuestra ayuda. Nada es mágico y menos en una relación donde el florecimiento y la permanencia dependen de nuestros actos. La vida es difícil y la vida en pareja lo es más todavía, ya que se entiende que son dos personas, cada uno con su impronta, que deben ponerse de acuerdo para transitar el mismo camino, pero es aquí donde el amor cumple su finalidad: revertir juntos lo malo, superar lo difícil y enfrentar las pruebas con fortaleza. Nada podría hacerse juntos si no hay amor.

Celebremos este 14 de febrero, esa hermosa condición, donde todo nos parece más fácil y llevadero porque tenemos con quién compartir la carga, donde el cielo es más azul porque estar enamorados nos eleva. Celebremos si el amor ha golpeado nuestra puerta, porque no siempre es fácil encontrar ese otro que a veces, de tan distinto, nos complementa.