El voto femenino en elecciones generales fue establecido por la Constitución provincial sancionada el 10 de febrero de 1927. Es decir que hacen 95 años se alcanzaba en nuestra provincia una de las medidas más importante para la reivindicación de la mujer.

Cuando el Dr. Aldo Cantoni llegó a la gobernación (1926-1928) se propuso ampliar los derechos de los ciudadanos y uno de sus objetivos para llevar a cabo esto fue apuntar a la base electoral incorporando a las mujeres al sufragio de tal manera que pudieran elegir autoridades, como también, ser elegidas para desempeñar cargos públicos sin barreras legales ni educacionales. De esta manera, la Constitución de la Provincia de San Juan, además de ampliar sus ofrecimientos a la contención de los más desfavorecidos a través de una amplia cobertura social, otorgó a la mujer el libre acceso a la actividad política y a la posibilidad de tener un mayor acceso a la educación, capacitándose a la par del hombre para intervenir en las decisiones trascendentales de la vida social.

Si bien antes del derecho al sufragio ya existían en la provincia grupos de mujeres que se manifestaban y actuaban en agitaciones electorales y convocatorias políticas, se formaron clubes y comités donde se entablaban acalorados debates sobre la realidad social y diálogos que buscaban la mejor forma de obtener soluciones a las necesidades de los comprovincianos.

Fue así, como el 8 de abril de 1928 las mujeres sanjuaninas votaron -por primera vez en todo el país- en elecciones de diputados y concejales, concurriendo a las urnas un 98% de todas las empadronadas.

El voto femenino fue un esencial avance en cuanto a derechos cívicos, sin dudas, muy importante; pero no dejó de estar enmarcado (como era de esperarse) en las concepciones patriarcales de la época.