Santa Rosa de Lima, de nombre secular Isabel Flores de Oliva, fue una santa católica terciaria dominica canonizada por el papa Clemente X en 1671. Nació el 20 de abril de 1586, Lima, Perú y falleció el 24 de agosto de 1617, Lima, Perú. Consagrada totalmente a Jesucristo, Santa Rosa, luego de fallecida fue tomada como intercesora por el pubelo ante Dios. Según la leyenda, en 1615 en la "Ciudad de Los Reyes" (Lima) Rosa encabezó una rogativa desde una iglesia, ante el posible desembarco de piratas holandeses que ya habían asaltado el puerto vecino del Callao. Sin previo aviso, una gran tormenta impidió que las embarcaciones se acercaran a tierra y así, la ciudad de Lima quedó a salvo. Los creyentes comenzaron a atribuir la presencia de la tormenta y la huida de los piratas al poder místico de Rosa.
