Señor director:

Las grandes crecidas del río San Juan desbordan las riberas e inundan la ciudad capital de San Juan, que la encuentra sin defensa, derribando edificios y cuanto encuentra a su paso. Esta espantosa avalancha que llena de pánico a la desprevenida población. Las aguas corren por toda la ciudad. Fue un lunes, como hoy, 30 de diciembre, pero de 1833. Estas situación siguió hasta mediados de enero del año siguiente, lo que provocó el derrumbe de las iglesias de San Agustín y la de Santa Ana, que resulta la m”ñas perjudicada, por ser parroquial y cementerio. Este desastre hizo pensar en la construcción de un dique que resguardara a la ciudad de otras posibles avalanchas, dique que comenzó a construirse ese mismo año en la desembocadura de La Puntilla, tomando el nombre de San Emiliano, por el cuartel de este nombre que había al frente.

Lorenza Marín
DNI 7.210.784