El caso Ángel avanza con datos estremecedores tras conocerse la autopsia que confirmó más de 20 lesiones cerebrales en el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia. El informe forense refuerza la hipótesis de un cuadro compatible con síndrome del sacudón, una forma extrema de maltrato infantil.
Autopsia del caso Ángel: lesiones devastadoras
El informe preliminar determinó la presencia de al menos 21 hematomas en el cuero cabelludo, además de hemorragia subaracnoidea y un edema cerebral difuso con herniación, condiciones que derivaron en la muerte. Estos hallazgos fueron determinantes para que los fiscales avanzaran contra la madre y el padrastro del menor.
Los especialistas indicaron que las lesiones no serían producto de golpes directos, sino compatibles con el denominado síndrome del sacudón, que ocurre cuando un niño es sacudido violentamente, provocando que el cerebro impacte contra el cráneo.
Síndrome del sacudón: la hipótesis central
Según los peritos, este tipo de agresión genera daños neurológicos severos, hemorragias internas y puede derivar en muerte cerebral, como ocurrió en el caso Ángel. Además, esperan estudios complementarios, especialmente en la retina, donde suelen quedar evidencias de este tipo de violencia.
El informe también detectó cicatrices antiguas en distintas partes del cuerpo, lo que podría indicar antecedentes de maltrato, aunque no vinculados directamente con la causa de muerte.
Cómo se produjo la muerte
Los médicos detallaron que el niño sufrió una herniación cerebral, una condición crítica que comprime estructuras vitales en la base del cráneo. Esto provocó paro respiratorio, cardíaco y daño irreversible, consolidando la causa de muerte como una muerte cerebral por hipertensión endocraneana.
Además, se constató que durante la internación se realizó una tomografía que ya evidenciaba edema cerebral generalizado, coincidente con los hallazgos posteriores de la autopsia.
Un caso que conmociona
Para los investigadores, la cantidad y distribución de las lesiones evidencian que fueron provocadas de manera intencional, lo que refuerza la acusación por homicidio. El caso Ángel se convierte así en uno de los episodios más impactantes de violencia infantil reciente.