Se dice que la recesión mundial significará el fin de la globalización, resucitará el proteccionismo y convertirá a los acuerdos de libre comercio en cosas del pasado. Puede ser, pero hay sorprendentes datos que sugieren lo contrario. El más reciente cañonazo del bando de quienes auguran el fin de la globalización es un ensayo del ex subsecretario del Tesoro de EEUU, Roger C. Altman, publicado en el último número de Foreign Affairs.

A juzgar por el artículo "La globalización en retirada", el futuro de los acuerdos de libre comercio de Estados Unidos -están pendientes con Colombia, Panamá y Corea del Sur- está condenado. Según Altman, la era del capitalismo de libre mercado, la globalización y la desregulación que crecieron en los últimos 30 años, ha concluido, y otra está llegando. "El papel del Estado, junto con el proteccionismo comercial y financiero, está en ascenso", dice.

Observa que esta tendencia es evidente en EEUU con la cuasi nacionalización del sector bancario y las automotrices, y más aún en el resto del mundo. Recuerda que el presidente francés Nicolás Sarkozy lo explicitó claramente cuando celebró "el retorno del Estado".

Pero, para mi sorpresa, las últimas encuestas en EEUU y otros países revelan una tendencia muy diferente. La realizada por el Pew Research Center revela que, pese a la recesión, se está recuperando el apoyo al libre comercio en EEUU. Alrededor del 44% dijeron que los tratados de libre comercio como el existente con México y Canadá son buenos para el país, muy por encima del 35% que se manifestó así el año pasado. El porcentaje de quienes creen que los acuerdos de libre comercio son malos bajó del 48% el año pasado al 35% este año.

Otro sondeo realizado por CNN/Opinion Research Corp, demostró que el 56% de los estadounidenses consideran que el comercio exterior es más una oportunidad que una amenaza. El año pasado, una mayoría del 51% había expresado lo contrario.

Cuando vi esas cifras, pensé que el apoyo a la globalización en EEUU había caído el año pasado por la retórica aislacionista durante las elecciones de 2008, y que ahora estaba regresando a sus niveles normales. Pero el apoyo a la globalización parece estar recuperándose en todo el mundo. Una encuesta en 21 países del Pew Global Attitudes Project demuestra que el apoyo a la apertura económica aumentó en diez países -entre ellos China, India, Egipto, México, Brasil y Argentina-, mientras permaneció en el mismo nivel en otros nueve países, y solo disminuyó en dos.

En el 90% de los países encuestados, la mayoría coincidió en que "casi toda la gente está en mejor situación en una economía de libre mercado, aunque unos sean ricos y otros pobres". El 96% de los encuestados de India, 93% en China y 92% en Corea del Sur coincidieron con esa premisa. Las excepciones fueron Japón y Argentina.

"La muerte del libre comercio se ha exagerado demasiado", dice Daniel Griswold, economista del Cato Institute de Washington. "Lo más interesante de esta crisis es que no ha dado lugar a una ola proteccionista. No estamos viendo nada parecido a las barreras comerciales que surgieron durante la Gran Depresión de los años 30, agregó.

Mi opinión: hay que distinguir entre dos tendencias muy diferentes, que pueden coexistir. Una es el constante avance del mundo hacia la globalización, y la otra es el viraje hacia un papel más activo del Estado como impulsor de negocios y regulador en cada país. Pero la actual recesión no terminará el proceso de globalización, entre otras cosas porque el libre comercio entre las naciones ha contribuido a reducir la pobreza mundial al 19% en las últimas dos décadas, según el Banco Mundial. No es coincidencia que chinos, indios y surcoreanos defiendan unánimemente la globalización: ven cómo sus países redujeron la pobreza desde el momento en que la abrazaron, y no van a querer abandonarla.

"LA TENDENCIA de la gente del 90% de los países encuestados, opina que está en mejor situación en una economía de libre mercado, aunque unos sean ricos y otros pobres."