La base espacial china instalada en Neuquén guarda enigmas que el pueblo argentino no conoce, ya que el actual gobierno nacional tiene pactos secretos sobre este tema como también con los préstamos que acordó no hace mucho el ministro de Economía, Sergio Massa. Cláusulas secretas que despiertan todo tipo de especulaciones.

En estos días, donde la atención, no de todos, está centrada en el proceso eleccionario que se está llevando a cabo en varios distritos, conviene poner en escena varios sucesos, que no deberían permanecer soterrados, como si no existieran. Un proceso de negación de la realidad, que puede tener dramáticas consecuencias. Son hechos que a la larga o a la corta, van a tener segura injerencia en nuestra sociedad.

Por ejemplo, las altas temperaturas que se están registrando en el hemisferio occidental, que son esperables se reediten en nuestro verano. La semana pasada, los servicios meteorológicos indicaron, en dos días sucesivos, los registros más altos de temperatura de toda la historia del planeta. Esta realidad, largamente alertada por organismos internacionales, ya está golpeando al mundo. Y poco, o nada, se ha hecho para revertir las consecuencias del cambio climático. En nuestro país se vivieron los períodos de sequía más acuciantes, con lógica influencia en la merma de las toneladas de granos disponibles para la exportación, agravando el problema de la falta de dólares en las reservas.

Mientras tanto, la guerra en Ucrania continúa, con el peligro de vaya más allá ahora que la OTAN está apoyando decididamente el país invadido. Se incrementan las amenazas de conflagración en el Medio Oriente, siempre vigentes desde tiempos milenarios. Corea del Norte sigue siendo una amenaza, y el asedio de China sobre Taiwán, mantiene latente la posibilidad de otro enfrentamiento, con consecuencias en el mundo.

Debemos exigir de nuestros gobernantes que aclaren sus pactos secretos y se aboquen seriamente a detener esta caída, que está llevado a nuestra querida Argentina ha posiciones de vulnerabilidad, nunca antes conocidas.

Avance de China sobre nuestra soberanía

Pero hay otra amenaza ya concreta que se cierne sobre nuestro país. Es el avance de China sobre nuestra soberanía, como lo es también en todo el continente americano. Las inversiones chinas son bienvenidas, siempre y cuando no signifiquen un avance sobre nuestra condición de país libre y soberano. El escritor Agustín Barletti, acaba de editar el libro "El hambre y el dragón”, referido al avance de China en la región. En el sostiene que el plan que está desarrollando China, lleva la estrategia de que ningún país pueda tomar decisiones trascendentes, sin que se les dé una intervención. Todas las inversiones que plantan fuera de sus fronteras, son en realidad llevadas a cabo por empresas estatales, y todas responden al Partido Comunista chino. Con lo cual esas empresas logran ingresar en otros mercados, con precios de dumping, es decir a valores bajos, que tornan casi imposible competir contra ellos.

Otro modo de intervención es a través de préstamos, como el que acordó no hace mucho nuestro Ministro de Economía, Sergio Massa, con cláusulas secretas que despiertan todo tipo de especulaciones. China presta plata, pero lo hace quedándose con activos o influyendo en decisiones que deben ser propias de cada país.

En este sentido, los gobiernos se convierten en cómplices, conscientes o no, de los planes chinos. Cuando vienen las presiones, los costos son altísimos para el país deudor. Por ejemplo la tasa a la que presta, es mucho más alta que la del Fondo Monetario. Debiéndose agregar a ello la depredación que están haciendo en nuestros recursos naturales, por ejemplo en el mar argentino.

Vergüenza para los argentinos

Todos los argentinos deberíamos sentir vergüenza, además, por la cesión de soberanía que hemos hecho en Neuquén, con la base espacial que allí han instalado y solo porque le debemos a China. Más el puerto en Ushuaia, con control estratégico sobre el estrecho de Magallanes y la Antártida, existiendo un preacuerdo ya firmado por el gobernador de Tierra del Fuego. Más la pretensión de administrar la hidrovía, que a través del Paraná nos conecta con países vecinos del norte, y que es por donde salen la mayoría de las exportaciones e ingresan otro tanto de importaciones. Estratégico.

En todo tiene mucho que ver el manejo diplomático, que nuestra embajada lleva a cabo con el país oriental. Allí, tenemos un embajador, Sabino Vaca Narvaja, que se ha manifestado como un ferviente admirador, cuasi fanático, del régimen. "Si Mao fuera argentino, sería peronista”, dijo frente al presidente chino, Ji Jinping. Un fanatismo que hace dudar de una estrategia que convenga a nuestro país, más bien parece volcado a favorecer al país donde cumple destino.

Imagen de Argentina en franco deterioro

Por último, y como un exponente del deterioro de la imagen de Argentina en el concierto de los países, y del cual parece que nuestros gobernantes no toman real dimensión, se conoció esta semana la sugerencia del Ministro de Economía del Paraguay, sobre la conveniencia de tender un muro divisorio con las fronteras de Argentina. Es ofensivo y vergonzante. No creo que sea el sentimiento del pueblo paraguayo, que tradicionalmente cruzó a nuestro país en búsqueda de mejores oportunidades. Pero es un llamado de alerta, como las que hemos mencionado anteriormente y que no le prestamos suficiente interés. El dólar sube, la inflación es incontenible, el riesgo país sube, la pobreza también y cada vez va menos gente a votar. Altamente preocupante.

Debemos exigir de nuestros gobernantes que aclaren sus pactos secretos y se aboquen seriamente a detener esta caída, que está llevado a nuestra querida Argentina ha posiciones de vulnerabilidad, nunca antes conocidas.

Por Orlando Navarro
Periodista