El pasado 22 de agosto fue recordada la vida y obra de Procesa Sarmiento de Lenoir, la menor de las hermanas de nuestro máximo prócer, Domingo Faustino Sarmiento. Ante la proximidad de la recordación de un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad del gran maestro sanjuanino, deseo compartir algunos aspectos de la vida de su hermana que son poco conocidos por la mayoría de la ciudadanía.

Procesa nació en 1818 y durante su niñez fue Domingo Faustino quien le enseñó a leer. Por su parte su madre, Doña Paula Albarracín de Sarmiento, le enseñó a confeccionar manualidades que luego realizaría con gran habilidad.

En su adolescencia fue alumna del pintor Amadeo Gras, quien durante su estadía en San Juan le enseñó dibujo y pintura.

Con el tiempo se convertiría en maestra del Colegio Santa Rosa de Lima, fundado por su hermano, al mismo tiempo que seguía tomando clases de artes y de otras especialidades.

Por su oposición al gobierno de Juan Manuel de Rosas, debió emigrar a Chile junto a sus hermanos Domingo y Bienvenida, perseguidos por el gobernador Benavides.

En Chile fundaron una escuela de similares características a la de Santa Rosa en San Juan.

En 1843 en San Felipe de Aconcagua, tomó clases con el pintor francés Raymond August Quinsac Moivinsin, en donde además se formaron su comprovinciano Benjamín Franklin Rawson y el mendocino Gregorio Torres. Esta formación le permitió figurar entre los tres más importantes pintores de la Argentina postrosista.

En 1850 se casó con el ingeniero Benjamin Lenoir, con quien tuvo dos hijas. Por este motivo tuvo que alejarse de las aulas y de la pintura, pero a raíz de un accidente sufrido por su esposo, tuvo que retomar las clases de pinturas e idiomas extranjeros para solventar a su familia.

En 1851 dirigió junto a su hermana Bienvenida, el Colegio Pensionistas Santa Rosa. Bienvenida se dedicó al dibujo de tejido aplicado en lana y a la enseñanza de tareas domésticas, por su parte, Procesa se dedicó a reproducir cuadros del maestro Bordeles y acuarelas y retratos, incluido el del presidente Manuel Montt.

En 1857 la familia Lenoir Sarmiento regresa a San Juan, y al poco tiempo se mudaron a Mendoza, donde Procesa estableció una escuela de artes y letras a la que asistieron hijos de importantes familias locales y siguió con la pintura de retratos y naturaleza muerta.

En 1868, regresó definitivamente a San Juan, donde en 1872, fue profesora de pintura de la Escuela Superior de Niñas y en 1878, presidenta de la Sociedad de Beneficencia de San Juan. En esa época falleció su marido y contrajeron enlace sus hijas, por lo que quedó sola.

En 1882, sus cuadros se exhibieron en la Exposición Continental de Buenos Aires y en 1884 organizó en San Juan una exposición donde sus alumnas exhibieron sus cuadros.

Su especialidad fue el retrato y además realizó miniaturas y algunas pinturas florales, paisajes y motivos religiosos, composiciones decorativas, utilizando lápiz y tinta china, óleos, acuarelas y técnicas mixtas.

Por otra parte retrató al escritor Juan María Gutiérrez, al Gral. Juan Gregorio Las Heras, a Raymond Moivinsin, a Vicente Fidel López, a Mauricio Rougendas y a su hermano Domingo y a su hija Victorina.

Procesa falleció a los 81 años en su casa natal. Después de su muerte se siguieron exhibiendo sus obras en varias exposiciones provinciales y nacionales.

(*) Periodista y dirigente vecinal.