Un lugar emblemático es la Villa Fiorito, donde nació Diego Maradona, estrellas del fútbol mundial. La pobreza es el común denominador en barrios y demás localidades de todo el país.

 

Simona Alegre, una viuda de 65 años, solía ganar lo suficiente con su pensión para alimentar a sus seis nietos. Pero ahora la peor crisis económica de Argentina en décadas significa que toda la familia pasa hambre, y eso la está haciendo reconsiderar su voto por los peronistas en las elecciones del 22 de octubre.

"Ahora mire cómo está”, dijo Alegre, quien siempre votó por el gobernante partido peronista. Antes "yo cobraba mi pensión, los chicos podían comer un yogurt, un arroz con leche, ahora nada”. Alegre y sus vecinos de Villa Fiorito, un barrio de las afueras de Buenos Aires, trabajan principalmente como recolectores de basura fuera del mercado laboral formal, ganando alrededor de 40.000 pesos al mes (menos de 40 dólares al tipo de cambio informal), según la líder comunitaria Mirta Jiménez. Este barrio, lugar de nacimiento de la leyenda del fútbol, Diego Maradona, ha sido tradicionalmente un bastión del peronismo, que ha construido uno de los sistemas de ayuda social más extensos de América Latina.

Opciones electorales

Esta forma de gobierno está ahora bajo escrutinio en la campaña electoral, ya que el economista libertario Javier Milei ha señalado al gasto desenfrenado del país como un factor clave de la alta tasa de inflación, que alcanzó 124% anual.

Su promesa de dolarizar la economía y eliminar al banco central ha resonado en muchos votantes que quieren un respiro y  culpan de la crisis al gobierno, cuya fórmula presidencial está encabezada por el ministro de Economía, Sergio Massa.

Aún así, algunos argentinos que viven en la pobreza se preguntan si los planes de Milei de recortar los programas sociales los dejará más pobres. La exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que ocupa el tercer lugar en las encuestas, también ha prometido medidas de austeridad.

Vecinos de Villa Fiorito, un barrio de las afueras de Buenos Aires, trabajan principalmente como recolectores de basura fuera del mercado laboral formal.

"Toda mi vida fui peronista”, dijo Alegre, que sufre una afección pulmonar que requiere que esté conectada a un tanque de  oxígeno. Ya no puede hacer el viaje desde la provincia de Buenos Aires a la capital para buscar comida, por lo que depende de la  asistencia del gobierno y de la distribución de alimentos de las organizaciones sociales locales.

"Pero, lamentablemente le digo una cosa: acá, vote a quien le vote, el país, en vez de ir para adelante, va para atrás, porque acá estamos todos en un barco, cuando se hunde esto, nos hundimos todos”, agregó.

A menos de dos semanas de las elecciones del 22 de octubre, Alegre aún no decidió por quién votará, una muestra de la difícil decisión que enfrenta el 40% de los argentinos que viven en la pobreza: seguir con los partidos tradicionales que han promovido una economía en decadencia en la última década u optar por el cambio y arriesgarse a recibir una dosis de medicina económica dolorosa.

Miedo a confesar su voto

En las primarias de agosto, Milei obtuvo la mayor cantidad de votos en muchos de los barrios más desposeídos de la capital  argentina y de sus alrededores, donde anteriormente dominaban los peronistas.

Leonardo Alvarez, que dirige una ONG en Villa Fiorito, dijo que muchos vecinos del barrio le han confesado que votarán por  Milei, pero no lo dirán públicamente por temor a represalias políticas.

"La gente sí va a votar a Milei y no lo quiere decir porque va a tener consecuencias (como) perder su plan, no poder ir a un  comedor o todos los recursos que el gobierno le da”, dijo  Alvarez.

En una visita a Villa Fiorito el 9 de octubre, ningún votante de Milei quiso conceder una entrevista a Reuters. Algunos votantes del libertario, fuera de Villa Fiorito, también están preocupados por la creciente pobreza del país, pero creen que la situación mejorará con Milei como presidente. "Vivo en un barrio más o menos pobre y sé que hay gente que depende de esos planes sociales”, dijo a Reuters Ayrton Ortiz, de 28 años, en un mitin de campaña de Milei en septiembre. "Entonces si vos se los sacás, vas a tener más gente pobre en la calle y eso, obviamente, no queremos”, agregó.

"Justamente Milei lo que propone es que él no es que apenas gane va a sacar los subsidios, sino que va a buscar la manera de que la gente los vaya dejando por cuenta propia”, explicó.

Fernando Morra, exviceministro de Economía del actual gobierno, dijo que quien asuma el cargo en diciembre tendrá la ardua tarea de "generar capital político suficiente como para encaminar un proceso de estabilización”.  "No me animaría a decirte que esto no puede estar peor”,  concluyó.