
Como en tantas ciudades, en la Capital de San Juan, un estudio minucioso de sus barrios y clubes revelará sorprendentes datos, referencias y antecedentes meritorios para descubrir no sólo la historia del lugar donde se vive, sino también para aportar desde ahí, a investigaciones significativas, inclusive hasta de las propias universidades sanjuaninas. Por eso, este proyecto en marcha de la Municipalidad de Capital tiene como objetivo bucear, revelar y publicar sobre la evolución de las comunidades capitalinas con identidad propia que surge de la relación social y cultural entre vecinos.
Así, con esta labor conjunta entre las secretarías de Gobierno, de Cultura, Turismo y Educación y de Ambiente y Servicios, se fortalece a la Capital en el mundo de la protección de bienes culturales mediante la documentación, difusión y compromiso de cada vecino en ese bello camino de la cultura oral, de nuevas e inesperadas rutas culturales y de tradiciones locales.
MEMORIA ESCRITA E INTANGIBLE
La memoria escrita es quizá la más difícil de encontrar porque no todas las uniones vecinales u otras instituciones han podido archivar textos o documentos sobre acontecimientos locales a lo largo de los años. Y la otra, quizá la más emotiva, la memoria intangible, es aquella que pueden contar los abuelos, los vecinos con más años del lugar.
En ese marco, hace pocas semanas, con motivo de la presentación de la reseña cronológica del Club Árbol Verde, el intendente Emilio Baistrocchi destacó la importancia de poner en valor estas acciones, "ya que es nuestra historia, la historia de nuestros clubes, de nuestros barrios, de nuestras uniones vecinales que la vamos a continuar replicando rincón por rincón. Que nosotros podamos verla y retenerla en nuestro imaginario creo que es muy bueno".
El Museo Municipal de la Historia Urbana, cuya directora Lic. Natalia Segurado y personal a su cargo trabajó especialmente en esta publicación, fue escenario de la presentación y donde el intendente e integrantes de su equipo de gobierno, departieron sobre la historia ahora publicada del centenario club deportivo Árbol Verde, junto a integrantes de su comisión directiva, jugadores, simpatizantes y vecinos de la institución. A todos ellos Baistrocchi contó que "van a leer en esas páginas no solamente lo que tiene que ver con la historia sino con los avances en los que venimos trabajando juntos, para mejorar el Barrio Cabot", al que pertenece el Club.
EVOLUCIÓN DE OTROS BARRIOS
Pasando a otros barrios de los que se conocerá poco a poco su evolución, la Villa América o el Barrio Del Bono, por citar dos entre los más emblemáticos de nuestra Capital, vienen de distintas experiencias en el devenir capitalino del siglo pasado. Villa América, originalmente "Evita", que nació en ese doloroso posterremoto de 1944, estuvo pensado para ser habitado por familias obreras en tiempos de la primera presidencia del general Juan Perón. Las atractivas casas eran y son espaciosas y confortables. Se levantaron sobre muy amplios terrenos hasta entonces dedicados a la agricultura. Pero no sólo se pensó en las casas sino también en una escuela para los niños que nacieran y crecieran allí y, naturalmente, en una plaza y espacios verdes que con el tiempo evolucionaron al son de los deseos de los propios vecinos y de la innovación.
Sobre el barrio Del Bono, el otro caso que ponemos como ejemplo de los primeros tiempos de la reconstrucción de San Juan, el recordado profesor Edgardo Mendoza llegó a escribir en DIARIO DE CUYO en el año 2011, que "fue producto de unos de los momentos de gran bonanza que vivió nuestro país. Cuando comenzó su loteo y construcción estaba rodeado de fincas con abundantes viñas y olivos, siendo uno de sus ejes referenciales el majestuoso chalet que por entonces pertenecía a la familia del Bono y que en la actualidad es el club Ausonia que agrupa a muchos miembros de la colectividad italiana.
Los lotes a disposición de quien podía adquirirlos eran enormes para permitir el disfrute de familias con hijos numerosos, como se estilaba en los años 40 del siglo pasado".
Y como señala el secretario de Cultura capitalino, Mariano Graffigna, de eso se trata, "trabajar también para preservar la historia de la Ciudad a través de cada rincón urbano y transmitirla a las presentes y futuras generaciones".
Esto resulta importante para la vida en comunidad, y más aún con el acompañamiento municipal a uniones vecinales, clubes, escuelas, bibliotecas populares o comercios de los cuatro distritos.

DNI 5.543.908
Foto: José Mazuelos (Procesión año 1944)
