
El pasado 3 de marzo, DIARIO DE CUYO publicó un artículo de mi autoría donde recordábamos los Derechos del Niño, desde la perspectiva de la información para que todos sepan que existen. De hecho se repasa allí el derecho a "la protección”. Este derecho dice; "Todos los niños deben vivir en un entorno seguro, sin amenazas y armas. Los niños deben crecer protegidos para preservar su bienestar físico y psicológico”. Si leemos detenidamente este derecho, veremos que usa palabras como "protección, bienestar físico, bienestar psicológico”.
Las "noticias desde el abuso” que la periodista Lisa Navas publicó en estas páginas, no coinciden para nada con este derecho que clama protección.
En la nota del pasado 3 de abril, podemos leer estos dramáticos resultados:
Hay cincuenta abusos de niños por mes; 1.200 denuncias en los últimos dos años y 50% del total de las denuncias recepcionadas que responden a este flagelo.
En un párrafo aparte, la misma nota, de manera cruel pero real, nos recuerda el vínculo que tienen los abusadores con los niños:
Hay padres, padrastros, tíos, hermanos y amigos de las familias.
Corresponde a un orden "macabro del abuso” y es parte de la realidad de una provincia que alimenta su grieta social, cultural y religiosa, poniendo a los niños, en medio del "sánguche” que todos quieren devorar.
El caso de la nena de 11 años violada, a la que se le practicó un aborto, es señal de esta grieta de la que aquí escribo. Yo no quiero ser parte de una sociedad que vive de "proclamas”, sino mas bien elijo en todo momento y en todo caso estar del lado de los niños, ellos hoy nos necesitan.
Está claro que estamos viviendo momentos "dramáticos”, con nuestros niños que requiere de manera urgente que nos pongamos al frente de ellos. Esto es abandonar por unos instantes el credo, la religión, el color de pañuelo o el partido político en el que militemos, y preguntarnos si verdaderamente nos importa el bienestar y el futuro de los niños de San Juan.
Hasta ahora estamos perdiendo esta lucha.Los números son determinantes: 1.200 denuncias en dos años. En los próximos 10 años habrá 6.000 nuevos abusos, si es que estos números se sostienen en el tiempo y los "depredadores”, nos siguen arrancando de los brazos a nuestros niños.
El futuro de los niños aquí en San Juan es inquietante. Hasta ahora sólo tenemos proclamas, mientras que los depredadores los tienen en sus brazos y los jueces generan zonas liberadas para abusar de los niños.
Es urgente gritar junto "con los niños "no”. Eso implica asumir la defensa plena de sus derechos.
Por Rolando Chiffel
Periodista especializado en derechos del niño
