La escuela como institución educativa padece los mismos efectos de la crisis social. Es de vital importancia los tiempos que transcurren los alumnos durante su niñez y adolescencia, de forma tal que sea un espacio valorizado dentro de un clima de crecimiento en el que predomine la creatividad y el bienestar. Es decir, construir una interrelación que produzca un lazo social solidario. Esa red de vínculos interpersonales es la "convivencia”.
Ella debe construirse día a día y renovarse a cada instante, según los valores que rigen nuestra sociedad. Es entonces, cuando se genera el clima adecuado para posibilitar el aprendizaje. Por ello, los procesos pedagógicos y la convivencia institucional están íntimamente ligados.
¿Por qué esto debe darse en la escuela? Esto es así porque es el primer espacio de vida pública de niños y jóvenes, es la unidad de pertenencia. También es el ámbito para construir relaciones sociales, donde se dialogue, escuche, aprenda, se viva la realidad de la escuela a través de sus múltiples experiencias. Es el espacio donde se está con sus pares y no pares; el ámbito para la manifestación de las funciones socializadoras, en los diálogos espontáneos, actividades habituales, sitio donde se reconoce acuerdos y diferencias; formas de alcanzar el consenso y aceptar el disenso.
El desafío de la escuela es ser formadora de ciudadanos comprometidos crítica y activamente con su época, y permitiendo así la práctica de valores democráticos.
Hablar de convivencia y relaciones, supone tener en cuenta, por una parte, habilidades y procedimientos a desarrollar, e incluir una serie de valores como contenido a enseñar y aprender. La participación en base a la igualdad de derechos no puede soslayarse. Desde esta mirada, puede educarse en diferentes ángulos, tanto lo curricular, como objetivo educativo y lo institucional.
Los padres han de conocer las normas de convivencia, de modo tal que en la vida familiar refuercen esos comportamientos que la escuela pretende formar. También como decía el Lic. Norberto Daniel Lanini, "la escuela debe promover tiempos y espacios para que pueda circular la palabra y no los silencios, el dialogo y la discusión, no la sumisión y acatamiento, el análisis y la reflexión, sobre acciones impulsivas y actuaciones violentas”.
La escuela debe construir una convivencia que produzca un lazo social, solidario, aprendiendo a dialogar y escuchar, es la clave de la construcción de la convivencia en el aula.
(*) Conductora de "Botica Educativa” LV5 Radio Sarmiento. (boticaeducativa@hotmail.com – YouTube: boticaeducativa yolanda quiroga).
