
En el mes de junio podremos ver en la provincia de San Juan, de la mano de Watergen, la máquina que genera agua del aire. Seguramente su presencia y funcionamiento nos genere más preguntas que respuestas.
La primera inquietud que nos surgirá será preguntarnos como el Estado de Israel con una enorme superficie desértica, donde las sequías son cotidianas ha logrado producir la cantidad de agua que necesita y a la vez tener excedentes.
La respuesta de los especialistas es que el excedente no es solo una mayor producción de agua apta para consumo humano y riego, sino un mejor uso del recurso existente. Una conciencia de lo escaso y una responsabilidad en el uso sustentable del recurso.
El camino en nuestra provincia requiere un abordaje contundente y urgente. Cada año somos más sanjuaninos los que nos enfrentaremos al desafío del uso de recursos escasos. Además hay un deseo de aumentar el horizonte productivo, no solo por el impacto de la minería y de la economía de servicios, sino por un aporte mayor en la generación de alimentos, tanto para nuestro consumo como para la cadena ganadera, apuesta productiva impulsada por la gestión de gobierno actual.
Por suerte parece que la respuesta es que no es totalmente necesario depender de la dinámica tradicional en obtención de agua para una mayor producción agrícola y consumo humano. El mundo en general e Israel en particular asoman como posible respuesta a un serio problema que nos afecta.
Esperemos que el reciente viaje del gobernador de la provincia junto con otras autoridades en una misión a Israel con claro eje en el tema hídrico, redunde en acciones e iniciativas de impacto. La compañía nacional de agua de Israel, Mekorot, ya se encuentra dando los primeros pasos en aspectos de medición y seguimiento. Esta empresa desde mediados del siglo pasado procedió a construir el Transportador Nacional de Agua de dicho estado. Esa red se diseñó para llevar agua desde el norte, en el lago denominado kineret al centro y sur de Israel.
Ello con el paso de los años se complementó con el sistema de riego por goteo que hoy se utiliza en tres cuartas partes de los cultivos en este país de medio oriente.
En combinación, empresas especializadas en el reciclado de agua y desalinización impactan en la dinámica optimizando el circuito en la gestión sustentable del agua. Diversas organizaciones como el Keren Kayemet Le Israel y Mashav entre otras comparten conocimientos y difunden experiencias.
Lo expresado deberá combinarse con una innovación cultural que tendremos que realizar todos los sanjuaninos tanto como consumidores como productores en el desafío que implica la escasez hídrica que nos afecta y a la que debemos enfrentar entre todos.
Por Leonardo Siere
Presidente de la Sociedad Israelita de San Juan
