Como nietos podríamos contarles sobre Farfar (abuelo paterno en sueco), como le decíamos sus nietos. Pero preferimos hablar del doctor José María Sobral, dado que su paso por la Armada Argentina fue fugaz o casi inexistente.


¿Quién fue el alférez de navío José María Sobral? Podríamos comentarles que a los 21 años fue el primer argentino en invernar en la Antártida durante dos años. Uno de esos años sin comunicación alguna, junto a la expedición científica sueca, comandada por el Dr. en Geología Otto Nordenskjöld.


Esta expedición fue rescatada, y encontrada gracias a un letrero que dejara Sobral en una de las costas en que pasó junto a sus compañeros, quienes estaban realizando una excursión de estudios. Sobral en uno de sus paseos descubre un palo dejado como señal, que decía "Jason 1899'' y él le agregó "Andersson Sobral, octubre 1903''.


Por esas casualidades de la vida, la Corbeta "Uruguay'', por estar el mar muy helado, debió parar máquinas y fondear en la Isla Seymour. Se dispuso, entonces, una comisión para reconocer la costa Sur de la isla, comandada por el alférez de navío Felipe Fliess, y, llegando a tierra firme, se encuentran con dicho letrero que decía: "Jason - 1899'' y "Andersson - Sobral octubre 1903''. De ahí, deducen que podrían estar vivos y continúan la búsqueda ya con más esperanzas.


Sabemos que sin la ayuda de la Corbeta "Uruguay'' y su tripulación, hoy no estaríamos entre ustedes y nuestro abuelo, no hubiera podido escribir el libro "Dos años entre los hielos'', (primer libro sobre la Antártida escrito por un argentino), donde relata el viaje y su estada en la estación invernal en la Isla Snow Hill, en el Polo Sur.


Sobral había nacido el 14 de abril de 1880 y falleció el mismo 14 de abril, pero de 1961 cuando cumplía sus 81 años. Algo para tener en cuenta: 14 de abril "Día de las Américas'', que hoy ya no se tiene en cuenta ni se festeja, al igual que la figura de Sobral.


Era descendiente de una familia de Gualeguaychú, Entre Ríos, que había llegado desde Vigo, España, allá por el año 1730.


¿Por qué alférez y no almirante?, pues a su regreso de la Antártida pidió una beca a la Armada para estudiar geología en Suecia, pedido que fue rechazado. Entonces tramitó su baja y se la concedieron.


La familia juntó dinero y así pudo viajar a realizar sus estudios en el país nórdico donde fue recibido con todos los honores, e invitado a estudiar en la Universidad de Uppsala. Este mismo país que lo reconoció con el nombre de una roca (Sobralite) y se le otorgó la medalla de Caballero de la Real Espada de Suecia, dispensada exclusivamente a personas de valor destacado.


Siendo director de Minería de la Nación participó en la primera ley de minas que hubo en la República Argentina, lo que le acarreó muchos enemigos, tanto nacionales como extranjeros, donde fue removido de su cargo por alcohólico. Sin embargo, era abstemio. Que fue una buena persona; digamos mejor, un buen ser humano, que es una palabra más amplia. Justo e incorruptible. Amó a su patria como pocos, y fue un investigador incansable hasta sus últimos días por el bien de la humanidad toda, dejando en sus estudios e investigaciones un compromiso para las generaciones venideras.


(Datos extraídos del libro "El alférez Sobral y la Soberanía Argentina en La Antártida". Laurio H. Destéfani año 1979 Pág. 184. "Dos años entre los hielos". José María Sobral año 1904 - Pág. 302)


El precursor


Fue el primer geólogo argentino reconocido a nivel mundial con título universitario de la prestigiosa Universidad de Uppsala, Suecia, inexplicable e incoherentemente, título nunca revalidado en la Argentina. Fue el mejor petrólogo de su época.

Por Jorge Alfredo Sobral y Guillermo José Sobral

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