La historia del Paso de Agua Negra ha merecido la atención de varios escritores y periodistas notables de San Juan. Incluso de plumas ilustres, como Horacio Videla, Rogelio Díaz Costa y Francisco S. Montes. El augusto historiador aludió al paso entre Argentina y Chile en varias de sus obras. Pero sobre el final de su vida, se detuvo en ”Meditación de los Altos Años” a abordar "’El presidente González Videla y la amistad serenense-sanjuanina”, testimonios de viajes rescatados en su cuaderno de apuntes. Y tras una serie de referencias a esa visita turística suya a La Serena, Videla recuerda cómo fue recibido "’por Su Excelencia”, a quien "’del mejor modo que pude, exalté las ventajas notorias del camino internacional proyectado”. Destaqué que ambas ciudades -La Serena y San Juan- eran sólo capitales de provincia, pese a la importancia de su agricultura e industria. Pero que, complementadas las economías nacionales de las dos naciones, tal cual se propuso en la declaración conjunta de Tucumán a la que Su Excelencia había asistido junto con el presidente Perón, el intercambio desbordaría la fórmula regional -turistas y veraneantes, congrio y mariscos-, y los puertos de Coquimbo y Guayacán se verían colmados con la producción de San Juan, La Rioja, Córdoba y el noroeste argentino en demanda de mercados de ultramar.”