Fray Justo Santa María de Oro, el Padre de la República, inmortalizado en una estatua en la Plaza 25 de Mayo, en pleno centro de la capital sanjuanina.

 

El 30 de julio de 1772, nace en San Juan, Fray Justo Santa María de Oro. Fue un entusiasta defensor de la causa patriota durante los sucesos de Mayo. Contribuyó a la formación del Ejército de los Andes. Fue diputado por su provincia natal ante el Congreso de Tucumán que declaró la independencia el 9 de julio de 1816. Se opuso decididamente a la monarquía. En 1818, fue condenado al destierro. 

La historia dice que Fray Justo de Santa María de Oro se convirtió en uno de los congresales de 1816 más conocidos y apreciados por los argentinos. Varios motivos han contribuido a popularizarlo, entre otros: sus ponderadas intervenciones en aquella memorable ocasión; su condición de primer prelado de San Juan de Cuyo; la temprana iconografía, particularmente la de uso escolar; y la abundante bibliografía que reúne. La decisiva intervención de Fray Oro en la sesión del 15 de julio, cuando se discutió la forma de gobierno más conveniente para las Provincias Unidas (monarquía o república), se considera, desde el punto de vista historiográfico, parte substancial de los debates. Si bien la opinión de los historiadores se divide acerca de la verdadera postura del dominico, la tesis clásica por su antigüedad y por el número de quienes la sostienen, es que fue auténtico republicano, ardoroso defensor de este sistema en el Congreso de Tucumán. Al punto que en alguna biografía se alude a él como "Padre de la República” y "precursor de las democracia argentina”.

Fray Justo falleció el 19 de octubre de 1836, a las 2 de la tarde, tras sufrir una fuerte afección reumática. Tres días después, en la Catedral de San Juan se realizó su funeral. Su cuerpo fue sepultado en la cripta de esa iglesia.

Otras patriotas cuyanos

En 1816, José de San Martín, por entonces gobernador intendente de Cuyo, apoyó en forma decidida la formación del Congreso Nacional de Tucumán, en el cual la representación cuyana estaría constituída por Fray Justo Santamaría de Oro, Agustín de la Maza, Francisco Narciso de Laprida, Juan Martín de Pueyrredón y Tomás Godoy Cruz.

Durante el transcurso del año 1816, en repetidas ocasiones San Martín se dirige a Godoy Cruz para que apremie a los congresales a fin de que declaren la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. San Martín quiere definiciones claras y concretas, y es así como, una vez declarada la independencia el 9 de julio de 1816.

Godoy Cruz fue electo, junto con el Dr. Juan Agustín Maza, como diputado de Mendoza al Congreso de Tucumán. El 23 de octubre de 1815 emprendió la ruta hacia esta provincia. Fue uno de los primeros en llegar acompañado por Maza y Fray Justo Santa María de Oro y Francisco Narciso Laprida.

El mendocino Godoy Cruz, además de confidente del líder y uno de los que contribuyeron a acelerar la Declaración de la Independencia, también intervino en la concreción de la entrevista de San Martín con Juan Martín de Pueyrredón, realizada en Córdoba, en julio de 1816, en donde éste, como Director Supremo de la Provincias Unidas del Río de la Plata, apoyó el plan continental para liberar Chile y Perú.

Por su parte, Francisco Narciso Laprida, era un hombre cabal que fue elegido para representar a San Juan ante el congreso de Tucumán. En un principio no quizo aceptar. Tuvieron que recurrir a José de San Martín para hacerlo entrar en razones. "Que Laprida vaya a Tucumán”, ordenó San Martín, por entonces gobernador de Cuyo. Y así el 24 y el 25 de marzo de 1816 prestaría juramento junto a los otros congresistas. Del 1 de julio al 1 de agosto ocupó la presidencia del cuerpo y fue clave para incluir en el orden del día del 9 la cuestión de la independencia, la elección de Juan Martín de Pueyrredón como Director Supremo y la aprobación de la bandera nacional. "Al fin estaba reservado a un diputado de Cuyo ser el presidente del congreso que declaró la independencia, y doy a la provincia mil parabienes por tal incidencia”, escribió San Martín.