En vísperas de las elecciones federales a realizarse en México en junio próximo, en este país se han estado concretando una serie de actos conmemorativos del centenario de la toma de la ciudad de México por parte de Francisco (Pancho) Villa y Emiliano Zapata, quienes al comando de un ejército libertador, entre 1910 y 1917, concretaron una de las hazañas más temerarias de la Revolución mexicana. La recordación ha sido aprovechada por la ciudadanía para reclamar por los últimos desaparecidos en el país azteca, especialmente de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, y para manifestarse a favor de una política de precios justos para productos del agro, por entender que hay una cierta correlación entre estos acontecimientos que hablan de la opresión y el avasallamiento que están sufriendo los mexicanos, similares a los de la época de la revolución.

La toma de México, concretada en diciembre de 1914, por las fuerzas combinadas del Ejército Libertador del Sur y el de la División del Norte fue uno de los hechos más trascendentales, ya que implicó el ingreso a la que fue la capital del imperio azteca, después del poder colonial de la Nueva España durante tres siglos.

Zapata, jefe de los rebeldes del Sur con bases en el Estado de Morelos, y Villa, quien llegó desde los desiertos del norte de México fronterizos con EEUU, se encontraron por primera vez hace poco más de 100 años en la entrada sur de la ciudad del el pueblo colonial de Xochimilco, conocido por sus canales y jardines prehispánicos.

El encuentro de los caudillos en trajes de campaña, sus fotografías sentados en los sillones presidenciales del Palacio Nacional, y sus hombres mal ataviados y borrachos en los lujosos salones de la llamada "Ciudad de los Palacios”, son parte del imaginario popular de la Revolución Mexicana.

"Pancho” Villa, seudónimo de José Doroteo Arango Arámbula, fue uno de los principales líderes y generales de la revolución mexicana. Había nacido el 5 de Junio de 1878, y se estableció principalmente en el estado de Chihuahua con el ideal de frenar el abuso que ejercían los hacendados sobre los campesinos y peones. Hay un hecho que marcó la vida de este revolucionario. En 1894, el propietario de una hacienda violó a la hermana mayor de Villa. En represalia tomó un revolver y disparó contra el terrateniente, fugándose a las montañas, donde pasó la mayor parte de su tiempo hasta 1910, sobreviviendo primero sólo, para luego unirse a otros bandidos dirigidos por Francisco Villa. Cuando éste último muere, Pancho Villa adopta su nombre y con la banda roban diversos bienes, y cometen crímenes contra los ricos hacendados, por lo que es comparado con Robin Hood.

El día de la toma de México ambos generales dejaron en claro que la lucha emprendida era en común y que ninguno tenía aspiraciones presidenciales. Mas tarde serían considerados héroes trágicos, ya que murieron en emboscadas similares. Zapata en una trampa de un militar que simulaba ser un desertor y Villa cuando iba en un auto a una fiesta familiar en 1923 en Parral, Chihuahua.

Transcurría el domingo 6 de diciembre de 1914, cuando los destacamentos del Ejército Libertador se reunieron en San Cosme con las tropas de la División del Norte. Fue toda una sorpresa el desfile de unos 58 mil hombres del norte y del sur con sus armas al hombro.

Las fachadas de las casas estaban engalanadas con banderas. La infantería, la artillería y la caballería llevaban delante el estandarte de la virgen de Guadalupe, como hicieron los próceres de la independencia.

Previamente, para fines de 1914 el enfrentamiento armado iniciado en 1910 se encontraba en un momento crucial, la División del Norte y El Ejército Libertador del Sur consolidaban sendas victorias en distintas ciudades del país. Ambas escuadras se habían manifestado contra Venustiano Carranza, a quien desconocieron como Presidente.

Cuenta la historia que la vanguardia de la columna llegó al Palacio Nacional a las 12:10 y los metales tocaron a libertad mientras que Villa y Zapata entraron a saludar al Presidente provisional.

Al salir al balcón central del Palacio, ambos recibieron el saludo del gentío que llenaba la plaza de armas y fervor.

La importancia de este acto estuvo en que "la ruta de las guerra de México tenía como meta final la Ciudad de México+, por lo que toda fuerza armada debía buscar la manera de llegar a este simbólico lugar, que era sinónimo de victoria. Era "el acto que legitimaba el triunfo+.

Se debe recordar que la Revolución Mexicana se inició el 20 de noviembre de 1910, como un levantamiento contra el entonces presidente Porfirio Díaz, encabezado por Francisco Madero. El objetivo inicial era luchar contra el orden establecido pero a medida que transcurrió el tiempo se transformó en una guerra civil. Esta insurrección estaba influenciada por movimientos liberales, anarquistas, socialistas, agrarios y populistas.

Los expertos no se ponen de acuerdo a la hora de establecer una fecha de finalización de la Revolución Mexicana. Algunos dicen que fue en 1917, con la proclamación de la Constitución, otros sostienen que finalizó con la presidencia de Adolfo Huerta.