Con motivo de recordarse un nuevo aniversario del natalicio de Domingo Faustino Sarmiento, tengo el agrado de compartir con los lectores de DIARIO DE CUYO este homenaje al prócer, con textos literarios. El Maestro de América nació en San Juan, el 15 de febrero de 1811, nueve meses después de la Revolución de Mayo. Para honrar al prócer recordemos que Carlos Pellegrini dijo al recibir en el puerto de Buenos Aires sus restos que venían de Paraguay, donde había fallecido el 11 de setiembre de 1888: "Sarmiento era la cumbre más elevada de nuestras eminencias americanas. Fue el cerebro más poderoso que haya producido la América y en todo tiempo y en todo lugar hubiera tendido sus alas de cóndor y morado en las alturas. Ha sido el faro más alto y más luminoso de los muchos que nos han guiado en la difícil senda. En todo momento, ya ocupara la más alta magistratura de su país, en el banco de senador, manejando la pluma del polemista era espontáneo y genial de pensamiento vastísimo y fecundo, con un poder de iniciativa no igualado y con una energía y tenacidad inagotables. El murmullo de las voces infantiles, que es la voz del porvenir, será el más grato himno que se eleve a las regiones donde mora su espíritu del más ardiente apóstol de la educación popular".

 

"¡Allá arriba! Más alto todavía/ donde tan sólo llega el pensamiento.// En la cumbre más áspera y bravía/
glorifique la Patria sus hazañas.// ¡Que para alzar la estatua de Sarmiento/ hay que hacer un pedestal con las montañas!". 

Domingo Faustino Sarmiento

 

El escritor chileno Víctor Domingo Silva (1882 - 1960) dedicó los siguientes versos a Sarmiento:


"Fuiste el genio en acción. Ruda y extraña/ tu alma supo ser grande, ser divina.// Tenías de torrente y de montaña/ y tanto de huracán como de encina.// Grande fuiste por todo y entre todos,/ grande en tu hogar, magnífico santuario,/ grande en tus melancólicos éxodos/ y en la augusta sitial de mandatario.//


Nadie tuvo tu temple ni tu fibra.// Nadie alcanzó en la sátira tu brillo,/ porque eras el genio que equilibra/


e integró al soñador con el caudillo.// Grande en todos los actos de tu vida,/ como que casi siempre tu figura/ fue como una bandera sacudida/ por tempestuosas ráfagas de altura".


Con vehemencia, el escritor Enrique Rivarola expresó:


"¡Allá arriba! Más alto todavía/ donde tan sólo llega el pensamiento.// En la cumbre más áspera y bravía/


glorifique la Patria sus hazañas.// ¡Que para alzar la estatua de Sarmiento/ hay que hacer un pedestal con las montañas!".


Mis versos emocionados se refieren al gran sanjuanino recordando el aniversario de su natalicio:


"Ha nacido al pie del Ande,/ en el Carrascal humilde,/ el que será presidente, ministro,/ visionario, escritor, parlamentario.// Y también el soñador/ de educar al soberano.// Duerme el niño de la Paula/


a la sombra de la higuera.// Será el hijo predilecto.// Ya el destino lo dispuso.// Descollará con su brío,/


será faro en su ideario.// ¡Que no lo perturbe el zonda,/ porque la Patria lo aguarda,/ desde San Juan para el mundo/ al gran Domingo Sarmiento!".