Soy de los que piensa que la Historia es una disciplina científica y como tal sus investigaciones están sometidas a un método propio que es riguroso, al cual todos los que tratamos de trabajar en este campo debemos someternos. La clave esencial del método histórico es que debe existir un texto escrito que avale lo que pensamos. Puede ser en papel, el texto en una moneda o en una lápida mortuoria, y un largo etcétera, pero siempre la base de la reconstrucción histórica son los escritos del pasado.

 

Si queremos aplicar el método histórico al tema de Deolinda Correa, la pieza esencial es aportar la prueba de existencia. Para la época en la que la tradición dice que ella vivió, este documento es su Fe de Bautismo o Partida de Bautismo, pues entonces no existía el Registro Nacional de las Personas y la Iglesia Católica era la única encargada de emitir los papeles de nacimiento, casamiento y defunción también.

 

La Fe de Bautismo de Deolinda Correa se ha buscado y no se ha encontrado. Aunque desconocemos totalmente cuándo y en qué condiciones se ha realizado esa búsqueda. Y lo que es más importante desde la perspectiva histórica: desconocemos totalmente con qué metodología se realizó dicha investigación y más grave todavía no existe ningún registro escrito y publicado de lo que se haya hecho.

 

Entonces, no sería descabellado comenzar de nuevo, empezando lógicamente la búsqueda con los libros bautismales, que la iglesia guarda cuidadosamente, de aquellos lugares donde la Difunta pudo vivir, es decir los del este sanjuanino y los llanos riojanos. Aunque hay que contemplar que la búsqueda puede ser mucho más amplia, ya que todas las versiones de la tradición indican que la mujer tenía como compañero, su marido tal vez, un hombre que era arriero. Los arrieros sanjuaninos, como el padre de Sarmiento, eran célebres por sus largos viajes como el transporte de mula a Potosí, por ejemplo,que duraba un año entero. Por lo que puede especularse que la joven pudo venir a San Juan junto a su pareja a causa de uno de estos viajes de trabajo.

 

Precisamente llama la atención que la madre, con su hijo, sigue a su compañero que ha sido arrastrado en el huracán de las guerras civiles. Las mujeres de esos tiempos no estaban habituadas a estas marchas porque en su pena y angustia estaban contenida por sus familiares y vecinos. No sería el caso de Deolinda que quizás venía de lejos y solo tenía a su marido como sostén y compañía.

 

El área de búsqueda, de la Fe de Bautismo sería amplio, comprendería hasta Potosí y también el valle central en Chile, escenario del comercio y la actividad de los arrieros sanjuaninos. Es una tarea ardua pero no imposible, el resultado de la búsqueda debería ser publicado y entonces si completaríamos la exigencia del método histórico. Personalmente creo que vale la pena encarar el trabajo porque creo que algún documento se puede encontrar.


A partir de allí se podría avanzar muy rápidamente con otras construcciones.