Aunque parezca inverosímil, hay un modelo de la deuda para diseñar el funcionamiento de una sociedad política, ya que aunque sea incorrecto, un gobierno determinado puede escoger salirse del margen de tolerancia entre las ratios de PBI con el de la deuda total acumulada, y basar la reproducción social en ese modus.

Es fundamental establecer que una diferencia deficitaria entre el activo y el pasivo de un país no puede ser jamás un "pagadios”, es decir, un ilimitado tomar deuda sin atender a cual es la capacidad de generar recursos excedentes, luego de descontar los necesarios recursos monetarios, para que los factores productivos se reproduzcan.

"En los créditos UVA hasta ahora, la brecha de 10 puntos entre la inflación y el salario era cubierta con una extensión del plazo de devolución del crédito. En los últimos dos años, los deudores hipotecarios UVA enfrentaron una suba de la cuota del 100 %”.

Cuando el activo de un país no genera un excedente luego de asegurar la reproducción del sistema productivo, la toma de deuda debe hacerse con una estrategia que asegure en el corto o mediano plazo la recuperación de la economía. Recuperación significa generar nuevamente recursos netos para poder sosteniblemente, afrontar los pagos monetarios que han ingresado al sistema sin que hayan sido producidos. 

Es clave colegir que la masa monetaria que tiene como fuente una deuda no es un recurso generado desde fuerza productiva propia, sino exterior, es decir constituye un recurso financiero que no tiene contrapartida en el activo en el momento del otorgamiento.

Por eso la táctica financiera olímpicamente endógena al cuerpo económico del país, es decir, cuando no hay ahorro interno llevado a la inversión productiva, debe tener un programa que prevea como generar una contrapartida superavitaria para no tener, luego, al momento de los vencimientos, tener que restar o amputar recursos del sistema que ya existían al momento de tomar la deuda.

No se puede devolver deuda generando una ola de concursos, quiebras, suspensiones de jornales de trabajo, disminuciones del consumo, reducciones de jornadas de trabajo, ralentización de las la cadena de pagos, nuevos impuestos indirectos que recaigan en el total de los factores productivos, ciclos inflacionarios etc.

Cuando eso ocurre es porque el país ha entrado a funcionar sin fuerzas de generación genuinas, en tanto, estas, han sido relegadas en aras de la primacía de fuerzas que, tomadas de entes extraños al cuerpo de la economía nacional, pueden llegar a ser tan incontrolables como deletéreas.

En economía nacionales cruzar las ratios establecidas entre deuda y generación de superávit para absorber la deuda, equivalen a haber entrado a funcionar en base una fuente tóxica de recursos. Y esa fuente al principio no se notará que es incubadora de enfermedad, pero, lentamente se irá notando que los fuerzas sanas serán cada menos a raíz de que crecerán de modo proporcional las fuerzas no sanas.

Es una cuestión de resistencia de la fuerza si es que lo queremos plantear en términos físicos, es decir, un cuerpo no tiene una capacidad ilimitada de resistencia a la aplicación de una fuerza extraña.

 

Por el Dr. Mario Luna y el Prof. Fabián Núñez