
Cuando nos referimos desde su origen a la palabra "patrimonio" estamos resaltando su significado etimológico, destacando que proviene de los padres. Sin embargo, este término puede tener significados muy distintos dependiendo del área del saber desde donde lo contemplemos.
Para nuestro propósito, el patrimonio es un legado, una herencia, algo que recibimos del pasado o que forma parte de un acervo valioso y digno de preservarse.
Dentro de esta definición y para la competencia de Accodepas (Asociación Civil para la Conservación y Defensa del Patrimonio Sanjuanino), resaltamos dos definiciones que enmarcan nuestro quehacer:
* Patrimonio natural
Está constituido por el conjunto de los paisajes, maravillas naturales, recursos naturales y acervo geológico que pertenece a una nación determinada, y que es relevante desde un punto de vista medioambiental, científico y estético. Generalmente se entiende por patrimonio natural a los parques nacionales, los santuarios de la naturaleza y los monumentos naturales.
* Patrimonio cultural y/o histórico
Es el conjunto de los bienes que su propia historia le ha dejado en herencia a una nación, y que por lo tanto están revestidos de un importantísimo carácter histórico, simbólico y/o estético. El patrimonio cultural abarca tanto prácticas culturales, como fuentes arqueológicas, obras artísticas, tradiciones populares, etc., en las cuales se halla contenida la identidad particular de una nación o una colectividad.
El ejemplo de la plaza 25 de Mayo
Partiendo de los conceptos de valor patrimonial podemos poner como ejemplo lo acontecido con la Plaza 25 de Mayo en el centro de la ciudad Capital de San Juan. Este paseo público constituye un bien patrimonial cultural e histórico de gran trascendencia para la historia de nuestra provincia. En ella se sucedieron hechos culturales e históricos que no se pueden omitir desde su creación. Por ello es que, desde Accodepas, se asumió la responsabilidad de ser los custodios de los elementos más relevantes que contiene la plaza y volverles a dar vida, dentro del proceso de restauración dispuesto por la Municipalidad de la Ciudad de San Juan. ¿Qué significa restaurar? Es poner cada cosa en el estado o estimación que antes tenía. La restauración de la plaza implicaba que nada iba a cambiar, que nada se iba a reemplazar. Simplemente era ponerlos en estado para su mejor cuidado y visualización.
Debe quedar en claro que la Plaza 25 de Mayo ha sido, en esta ocasión, restaurada sin pretender un cambio de su aspecto o de elementos significativos. Por ejemplo, los pisos fueron cambiados por estar en un estado de roturas y faltantes muy importantes. De esta manera se homogénea el solado, pero manteniendo su diseño original en forma material y tamaño.
La fuente con sus platos y sus cuatro querubines, que fuera realizada en la fundición de arte de Val d’Osne, de Francia, uno de los tesoros de la Ciudad que data de 1871, fue restaurada a nueva por el artista Hugo Vinzio para seguir conservándola a lo largo del tiempo. Sus sapitos, que en su origen eran de travertino, fueron reemplazados en la década del 60 por sapitos de bronce, realizados por el escultor Miguel Ángel Sugo y que además, están contenidos en la memoria colectiva del nuestro acervo cultural.
Los copones en las diagonales de la plaza, con sus bancos tipo travertino, fueron restaurados a origen del material, dejando visualizar el paso del tiempo como elemento distintivo del paseo. Lo mismo que los monumentos de Domingo Faustino Sarmiento y de Fray Justo Santa María de Oro, que datan de 1901 y de 1897 respectivamente, acompañan el paisajismo, la forestación y el cuidado de los canteros, realizados por el Arq. Leonardo Correa.
Hay que comprender que la restauración realizada significó preservar y cuidar los elementos de la plaza para la posteridad de nuestro patrimonio histórico cultural.
Por el Mg. Arq. Jorge Cocinero Raed
Presidente Accodepas (Asociación Civil para la Conservación y Defensa del Patrimonio Sanjuanino).
