"Quo Vadis" es una expresión de la lengua latina, y cuyo significado, traducido de manera literal al idioma español, es "A dónde vas". La frase está vinculada a una tradición cristiana que gira en torno a San Pedro. El Emperador Nerón en el año 64 comenzó una persecución contra los cristianos. Temeroso de que algo malo le pudiera suceder, Pedro escapa de Roma por la Vía Apia, pero en el camino se encuentra con Jesús que iba cargando una cruz.
Pedro, al verlo, le pregunta: "¿Quo vadis Domine?" (¿A dónde vas, Señor?) a lo que Cristo contesta: "Voy hacia Roma para que de nuevo me crucifiquen". La respuesta es un reclamo tácito a Pedro, referido a que los problemas graves y repetidos que acosan a una sociedad, en algún momento hay que enfrentarlos.
Este relato nos recuerda a la situación actual de la Argentina. Este país arrastra desde hace décadas un pasado donde se mezclan deshonestidad, indecencia, degradación ética y moral, impunidad a los hechos delictivos, poderes del Gobierno subyugados a la voluntad política de turno, etc., suma esta que define un estado de corrupción generalizada en su clase política que, elegida para velar por el bienestar de las mayorías, se ha dedicado siempre, con algunas excepciones, al robo sistemático del erario público, satisfaciendo sus necesidades particulares. Clase esta que prioriza al Gobierno en desmedro del Estado. Privilegios de toda índole para algunos pocos y necesidades y pobreza para la mayor parte de los habitantes del país.
Frente a ello, los pobres, la clase media y hasta los pudientes, se muestran aplastados y vencidos. Es como un público al pie de un escenario, viendo un espectáculo que ofrece acomodos, arreglos, mentiras y desenfrenos.
Si la gente no se expresa, no piensa, no cambia y no decide su participación en el quehacer social, quizás el destino final se encuentre en el campo de las dictaduras modernas.
La expresión del título de este artículo, bien se podría aceptar y justificarse en el presente, si los objetivos y procesos nacionales de nuestro país no cambian para mejor.
- Solución para los problemas del país
Ninguna institución política argentina analiza, estudia o prepara planes sobre cómo solucionar los problemas económicos reales. El país y los argentinos en general no necesitan de peleas políticas que tienen como contenido el egoísmo personal y sectorial por sobre los intereses de todos los ciudadanos de la nación. En definitiva, se necesita tener bien analizado los problemas, planes y tiempos para que con la mayor representatividad posible de las instituciones argentinas, encontremos soluciones para la inflación, educación y producción, en carácter de urgente, porque el país y su pueblo quieren comenzar a salir de esta crisis, de manera urgente. (NdeR).
Por Luis Varese
DNI 4.626.713
