Que el Gral. San Martín cruzó la cordillera por el Paso de los Patos, no es una cosa nueva para la historiografía. Ya José Pacífico Otero (1874 – 1937), fundador del Instituto Nacional Sanmartiniano, en el Tomo 2 de su Historia del Libertador Don José de San Martín lo comenta al referirse a los pasos elegidos por el Libertador en su estrategia para liberar Chile. Entre los historiadores sanjuaninos (por citar uno), Horacio Videla en el Tomo 3 de su Historia de San Juan publicado en 1973, también afirma que tal paso fue usado por San Martín. Estos datos, como aclara, los tomó de los historiadores Armando Braun Menéndez y de José Luis Trenti Rocamora.

La ruta de los Patos que transitó San Martín con el grueso de su ejército, no fue un camino inventado para 1817. Era una de las 6 vías que integraban San Juan con el resto de Chile en la colonia. "Partía de San Juan a Zonda”. Y llegaba a San Felipe. Este camino se hace montado en 4 días parando en Las Cabeceras, Manantiales, Resguardo y Valparaíso. Las tropas (de animales) pueden hacerlo en 12 días. Marín Navarro (por citar uno) aporta estos datos en el libro "Contribución al estudio de la historia de la vitivinicultura argentina” (1967). Era el camino a pie a Chile, el más directo y usado por los sanjuaninos durante siglos. Fue el camino del exilio de Sarmiento.

San Martín ya lo conocía. En 1815 en su visita a San Juan, permanece 5 días en la ciudad y 12 días reconociendo la cordillera sanjuanina. En enero de ese año, una audaz avanzada realista, incursionando por los Patos, llegaba hasta El Leoncito (Rosauro Pérez Aubone), dispersando su guarnición y evidenciando el flanco más débil ante una posible invasión realista. Es el motivo de la visita del Padre de la Patria a la provincia. "La necesidad de tomar conocimiento exacto de los lugares por donde puede ser invadida la provincia por lo enemigos y la indefensión del pueblo de San Juan, me obligan a ponerme en marcha para este destino con ambos objetos”, documentación que brinda Augusto Landa.

Rosauro Pérez Aubone tiene un notable trabajo sobre la participación de San Juan en la campaña sanmartiniana y Agustín Gnecco (investigador de fuste) fue quien organizó en 1917 (en su centenario), la reedición del cruce de los Andes que en 1817 había sido realizado por la IV División y fue el primero en organizar una comisión para solicitar al presidente Yrigoyen el retorno a San Juan de la Bandera que usó tal Columna.

El Convento Dominico de San Juan fue cedido el 1 de julio de 1816 para cuartel de la tropa de línea. Según información del archivo dominico, estuvo ocupado por tropas hasta el 1º de diciembre de ese año. También La Chacarilla (en Trinidad, cuya placa desapareció) que pertenecía a esta orden fue cedida para tal fin a partir de diciembre. Los frailes (mientras duró la ocupación) fueron a casas particulares. Pero al momento de partir la columna estaban en su convento. Imposible es afirmar si hubo o no misa en la despedida de la Columna Cabot y si fue en el convento. No hay registros hasta ahora. Y en general en América siguiendo una tradición medieval (no colonial), las iglesias miraban al naciente. No siempre: Santa Ana, la primera iglesia de San Juan miraba el Norte.

El Batallón Nº 8 fue despachado por San Martín a San Juan desde el Plumerillo (Mendoza) el 9 de enero de 1817, como nos dice José Pacífico Otero. Por lo que no pudo estar acantonado en el convento.

Redes de sociabilidad se tejían en torno a las órdenes religiosas durante la época colonial e independiente. Es así que tanto el Gral. San Martín y Juan de la Cruz Bargas quien lo acompañó a San Juan, estaban vinculados a los dominicos. Como casi todos los frailes eran sanjuaninos y mendocinos, el convento era un lugar cómodo, reservado y amistoso para albergarse.

Los considerandos de la declaración de Monumento Histórico Nacional que le corresponden a la Celda del Gral. San Martín, obedecen a que la manzana está ocupada por la primera orden religiosa que se instaló en San Juan y la única que permanece, y en el sitio original posterior al traslado de la ciudad. Que la edificación es típica de la época colonial, única en San Juan. Que en este convento se hospedó San Martín en 1815 y que en 1816 fue cuartel de tropa de la IV División. Que ingresó en él Fray Justo de Santa María de Oro.

Razón por lo cual en 1971, el gobierno de Gómez Centurión levantó el Monumento sobre calle Libertador, en nombre de "El Gobierno y el Pueblo de San Juan a los valientes sanjuaninos que integraron la división Cabot y tomaron Coquimbo y La Serena”. Si partió de aquí la Columna Cabot o no, poco hacen al mérito de la gesta sanmartiniana.

(*) Asesor Histórico M.H.N. "Celda de San Martín". Junta de Estudios Históricos de San Juan. Junta de Historia Eclesiástica Argentina (Miembro correspondiente por San Juan).