Cada vez que se habla de "La Rinconada” se lo hace en singular. Quien lo escucha sabe que es el lugar de Pocito en el que se libró la batalla donde fue fusilado Antonino Aberastain. Pero si repasamos la historia de San Juan y la leemos detenidamente veremos que hay cuatro Rinconadas.
La primera durante la conflictiva publicación de la Carta de Mayo en 1825, redactada por Salvador María el Carril, el ejército que comandaba Manuel Astorga tuvo su encuentro en Las Leñas. Los revolucionarios fueron desterrados de por vida a Uruguay y a Chile. La segunda Rinconada ocurrió el 11 de enero de 1861 cuando fuerzas de Juan Saá venían de Mendoza y se enfrentaron con las sanjuaninas.
En el lugar en donde se levanta el monolito fue fusilado Antonino Aberastain quien luchó por la autonomía de San Juan con valientes jóvenes que lo siguieron. Serapio Ovejero, militar salteño que luchó en ella dejó en sus memorias todo lo ocurrido durante este injusto atropello a la autonomía sanjuanina.
La tercera se conoce como "La invasión de los colorados”, en 1867 al mando del jefe mendocino Juan de Dios Videla, quien se autodenominaba "jefe de las fuerzas libres contra la caduca presidencia de la República”.
Este partido federal aplastó a las fuerzas del gobernador Camilo Rojo el 7 de enero de 1867, las que fueron suplantadas por "Los Colorados” del coronel Videla. Es bastante complicada institucionalmente este parte de la tercera Rinconada y no es mi afán describir detalladamente toda la historia. Para ello están los libros de Carmen Peñaloza de Varese, Héctor Arias, Horacio Videla y los artículos periodísticos de Rogelio Díaz Costa.
La cuarta Rinconada, para mi entender, es el asesinato en ese lugar del gobernador Amable Jones, médico psiquiatra, que estuvo en San Juan desde el 9 de julio de 1920. Fue asesinado el 20 de noviembre de 1921 junto a don Juan Meglioli quien fuera intendente de Desamparados y era un importante industrial de la provincia. Quien lo acompañaba como vice era Aquiles Castro. Este crimen político no fue totalmente esclarecido. Sus restos están en el Panteón Provincial en el Cementerio de la Capital sobre el mármol que se hizo para ubicar los restos de Ruperto Godoy para quien fue edificado este panteón con aporte del pueblo de San Juan.
En este pantallazo he querido recordar que cuando hablamos de La Rinconada tenemos que decir a qué hecho se refiere. Casi siempre lo hacemos pensando en el segundo trágico episodio para San Juan. Pero el carmín que bañó este pedazo de suelo sanjuanino fue en cuatro oportunidades.
Me encantaría que la Historia de San Juan se estudiara en las escuelas. En mi vida he recorrido varios lugares y en los países que he visitado la primera historia que estudian los niños es la de su propio terruño. Después la historia del país y finalmente la mundial. Sino sabemos de dónde venimos y qué pasado tenemos cómo vamos a defender nuestra historia y nuestro patrimonio.
El patriotismo no sólo se manifiesta en los símbolos patrios, sino en conocer a fondo la idiosincrasia de nuestra patria chica desde los comienzos que podemos rescatar. Porque antes de la Fundación de San Juan hubo habitantes que dejaron su impronta en distintas manifestaciones como lo son, por ejemplo, los enterratorios, los petroglifos, su lengua allentiac…
Hay mucho para hablar sobre nuestro pasado. Lo importante es que sintamos profundamente todo lo inherente a nuestra sanjuaninidad con orgullo.Y eso se logra con educación y el deseo de avivar nuestros hechos históricos con sentido cultural.
