¿Pero es cierto eso? ¿O Santos está exagerando los potenciales beneficios de un acuerdo de paz con la guerrilla marxista para aumentar sus posibilidades de reelección? Estamos a pocos días de las elecciones del 25 de mayo y según las encuestas, Santos no ganaría en la primera vuelta: está en un empate técnico con su rival de derecha Oscar Iván Zuluaga e irán a segunda vuelta el mes próximo.

Durante la entrevista, Santos dijo repetidamente que Colombia ya es "la economía más sólida de Latinoamérica”, y sería una estrella económica aún mayor si las actuales negociaciones con las FARC producen un acuerdo de paz para terminar con los 50 años del conflicto armado. Señaló que Colombia ya ha superado a Argentina como tercera economía de Latinoamérica, y que según las proyecciones del FMI su país crecerá este año un 4,5%, una cifra significativamente mayor que 2,5% del promedio regional.

"Si a eso se suma el dividendo de crecimiento que produciría la paz, que es de alrededor del 2%, subiríamos al 6,5%. Y si a eso le sumamos lo que va a crecer Colombia por las inmensas inversiones que se están haciendo en infraestructura, sería entre un 1 y un 1,5 % durante ocho años, Colombia podría estar creciendo por encima del 7%”, según Santos. ¿Pero cómo está tan seguro que un potencial acuerdo de paz con las FARC produciría la paz?, pregunté, porque hay muchos "frentes” militares, que actúan independientemente y muchos no podrían adherirse a un acuerdo de paz, argumenté.

"Las FARC todavía tienen lo que llaman "comando y control’ sobre su gente”, dijo Santos y si algunos guerrilleros siguen en la selva, se convertirían en criminales comunes. Y acusó a Zuluaga y al ex presidente Alvaro Uribe de "sembrar mentiras” sobre el proceso de paz para debilitar su gobierno.

Creo que Santos centra su campaña en la expectativa de un futuro brillante si hay un acuerdo de paz. Muchos analistas dudan de que el acuerdo produzca un crecimiento del 7% anual. "Esa cifra está totalmente inflada”, dice Alberto Bernal, de Bulltick Capital Markets y severo crítico de Santos. "Alrededor del 85 % del PBI de Colombia se produce en áreas que no están afectadas por la violencia de las guerrillas”. Los inversores están más preocupados por problemas regulatorios, de infraestructura y medio ambiente que por la guerrilla.

Mi opinión: Santos está en lo cierto al decir que Colombia es una de las economías más sólidas de Latinoamérica, y que probablemente crecerá aún más gracias a la inversión de su gobierno en infraestructura. Pero soy escéptico de que un acuerdo de paz logre atraer una avalancha de inversiones a Colombia.

Un acuerdo con la cúpula de las FARC no necesariamente traerá la paz, porque a muchos grupos les resultará más rentable seguir en el negocio de la droga. Además, los precios mundiales del petróleo y los minerales -industrias clave de las áreas dominadas por las FARC- probablemente no aumenten en los próximos años, lo que reducirá su impacto en el futuro de Colombia.