Continuando con la comparación de las historias de los asesinatos de Alejandro I de Yugoslavia y John F. Kennedy, presidente de los EEUU, podemos mencionar que tanto Alejandro I como Kennedy tenían previsto estar pocas horas en la ciudad que visitaban, donde fueron atacados a tiros y ambos murieron, al igual que sus agresores. Por otra parte los dos iban sentados en el mismo lugar dentro del auto y había custodia y hasta el día de hoy quedan muchas dudas, mas que certezas.

Si bien el atentado de Marsella fue el primero captado por las cámaras de cine y muchos fotógrafos; el de Kennedy también fue muy registrado inclusive por el numeroso público presente.

El Gobierno francés había invitado a fotógrafos y equipos de filmación para cubrir ampliamente la visita de Alejandro a París, donde seguramente se hablaría de alianzas con el Presidente de la República. Pero después del atentado se confiscaron las cintas, las cámaras de fotos y todo el material registrado.

En el caso de Kennedy, con una cámara recién comprada Abraham Zapruder sostuvo a su ayudante Marilyn Stzman, que fue quien filmó el hecho de la Plaza Dealey. La cinta fue adquirida por la revista "Life” que se la "prestó” a la CIA. O sea en ambos caso hubo una confiscación del material fílmico.

En el caso del de Alejandro de Yugoslavia en un momento se le insertaron los sonidos de tres disparos, pero hay que preguntarse ¿para qué?, ¿para darle realismo? O ¿para ocultar la verdad? En esa época las películas eran muy rudimentarias en los efectos, ya que el cine sonoro había surgido en 1927.

En el caso Kennedy, de las grabaciones se pudo medir el tiempo entre el primer y tercer disparo.

En el caso de Alejandro se acusó a Benito Mussolini, y a una conspiración pero el ejecutor tenia también motivos que se enraizaban con su pasado y lugar de nacimiento.

En el caso de Kennedy, a Fidel Castro. Pero Oswald había desertado de los marines -como operador de radar- en Japón y había vivido en la URSS, incluso se había casado con una soviética -Marina Prusakova-, regresando a EEUU y logrando su documentación. Fue el propio Connally como Ministro de Marina quien se lo facilitó. Luego era Gobernador de Texas cuando el asesinato de Kennedy y herido en el atentado.

Ambas acusaciones no pudieron ser corroboradas, aunque ciertamente hay testimonios sobre palabras de "elogio” al asesino y su alegría. Pero esto no lo hace responsable. Seguramente Castro también debe haberse sacado un enemigo de encima. Lo cierto es que la muerte de ambos jefes de Estado se produjo en una trama muy compleja, pero sin lugar a dudas los hechos tuvieron grandes similitudes.

Es cierto que las filmaciones dejan ver muchas cosas, mas si uno las mira detenidamente: la patente del auto que trasladaba al rey Alejandro era 60 68 CA6. Revisando datos, el vehículo era prestado al gobierno por un particular: ¿casualidad? Pero todo lo demás, por más que uno se detenga cuadro por cuadro en las filmaciones son detalles que aportan datos.

Se pueden establecer muchos paralelismos, pero de todos los antes mencionados hay uno que llama la atención: las balas de ambas autopsias o las que quedaron incrustadas no se han conservado. Por lo tanto podríamos suponer que es difícil afirmar que bala mato a quien. Por lo menos con la documentación que hasta hoy se maneja. Habría que esperar la apertura de los archivos de la muerte de Kennedy, cuya apertura se va postergando.

(*) Cátedra Historia Contemporánea Universidad Nacional de San Juan.