El peso argentino en el segmento marginal mantuvo su racha alcista, a topes promedios de los últimos tres meses, por la fuerte contracción monetaria que ejerce el banco central (BCRA) para frenar la galopante inflación que carcome el poder adquisitivo de la golpeada población del país. Mediante licitaciones de letras del Tesoro y bonos bajo legislación nacional, el Gobierno avala la constante absorción de liquidez del mercado, lo que aligera la liquidación de dólares a favor de una notoria recuperación de reservas netas.
La autoridad monetaria acumula compras por algo más de 9.300 millones de dólares desde que el presidente Javier Milei asumiera el cargo a inicios de diciembre.
La moneda cotizada en la referencial plaza marginal o “blue” ganó el 0,5% a niveles de 985 por cada dólar, con disminuida brecha cambiaria del 16,4% ante la paridad oficial apenas devaluada a 846,5 unidades.
“Vemos algo inusual en lo cambiario, ya que el dólar no detiene su baja (alza del peso) y esto le conviene al Gobierno porque con semejante inflación sigue licuando pasivos para reducir gastos y así cumplir la meta del ansiado déficit (fiscal) cero”, remarcó un analista financiero de Buenos Aires.
Milei llegó al poder con la promesa de eliminar el BCRA, liberar los mercados y derrotar una creciente inflación que supera ampliamente el 200% anual, aunque con tendencia a la baja por la desaceleración de la economía.
Los analistas consultados por el BCRA redujeron su estimación de inflación para el 2024 al 210,2%, desde un 227% estimado previamente, según el último relevamiento de expectativas (REM), contra un “crawling peg” (devaluación regulada) del 2% mensual.
El peso en las plazas alternativas se movió con tranquilidad a 1.038,3 por dólar en el bursátil contado con liquidación” (CCL) y a 997,9 en el llamado dólar MEP, mercados usados para convertir activos en dólares con liquidación en el exterior ante las trabas cambiarias vigentes en el país.
Los mercados reaccionan ante “la positiva expectativa que despierta el agresivo ordenamiento fiscal y monetario puesto en marcha, aun cuando todavía se espera la respuesta que tendrá la nueva convocatoria política”, dijo el economista Gustavo Ber.
En este ámbito expectante por lo político, social y financiero, la deuda soberana extrabursátil perdió un 0,6% promedio, con un riesgo país del JP.Morgan en alza a 1.644 puntos básicos y la bolsa porteña bajó el 0,48% en su índice S&P Merval como cierre provisorio.
La coyuntura cambiaria a favor del mercado acelera la unificación cambiaria (salida del cepo) y la concreción de una proyectada canasta de monedas con el saneamiento contable del BCRA, según analistas.
Por Jorge Otaola y Walter Bianchi
Agencia Reuters
