
Hoy conmemoramos y recordamos 82 años de la noche de los cristales rotos, una acción impulsada por el nazismo en Alemania y Austria contra los habitantes judíos que vivían en dichos países. Decenas de sinagogas fueron quemadas mientras cientos de personas eran trasladadas a campos de detención con destino incierto, noticia que el mundo conoció y observó con indiferencia.
La noche de los cristales rotos, la "Kristallnacht” fue la primera señal de envergadura de que las leyes de discriminación y hostigamiento lejos estaban de ser abstractas y como exponen varios historiadores era una señal unívoca de la línea de política racial del nazismo.
Esta mañana quien transite por el frente de la catedral encontrará una placa en la vereda con un claro mensaje fraterno y de paz, ya que el arzobispado de nuestra provincia, en el marco de la iniciativa del Sendero de la Fraternidad que mediante frases de diálogo y encuentro unirá las sedes sociales de la Sociedad Israelita, del Club Sirio Libanés y la Catedral de nuestra provincia, ha decidido que la fecha en la que colocará la placa principal frente al edificio y que integra el recorrido fraterno se coloque en la fecha en que se recuerda y conmemora la noche de los cristales rotos.
El mensaje de encuentro, de memoria y de diálogo es más que claro y manifiesto, más aún cuando la placa que se coloca frente a la Catedral tiene el mismo mensaje que la que se encuentra frente a la sede de la Sociedad Israelita. El compromiso y el afecto que conlleva colocar ese mensaje en una fecha, donde hace 82 años se incendiaban cientos de sinagogas como preludio de lo que luego fue el Holocausto, moviliza y compromete.
Ubicarnos frente a la Catedral nos llevará a la posibilidad de fijar la vista en un mensaje fundamental: "Forjarán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra (Isaías).
La semana próxima atendiendo a las medidas de cuidado en virtud de la pandemia, desarrollaremos el descubrimiento formal de la placa con el acto correspondiente. Es nuestro compromiso recordar y honrar a las víctimas, sostener la terrible verdad del Holocausto, enfrentar a quienes lo distorsionan o lo niegan y a combatir todo tipo de discriminación.
Es nuestro compromiso también buscar el diálogo y el encuentro y en ese sentido deseo agradecer al presidente del Club Sirio Libanés, Miled Marún y al arzobispo de San Juan Mons. Jorge Lozano y a quienes los acompañan, ya que ellos, junto con los integrantes de la Comisión Directiva que integro buscan aportar su hacer y compromiso en la construcción de una sociedad fraterna, inclusiva y solidaria y la acción del día de hoy es un paso claro en ese sentido.
Por Leonardo Siere
Presidente de la Sociedad Israelita
de Beneficencia de San Juan.
