
Desgraciadamente hay que repetir hasta el cansancio que Milei ganó con más del 56% de los votos y que fue votado porque una de sus promesas de campaña era terminar con la corrupción y los gastos desmedidos. Muchos de esos gastos eran y siguen siendo una forma de congraciarse con un público determinado, ofreciendo a la ciudadanía (sobre todo, aquellos sectores más vulnerables), momentos de esparcimientos, totalmente gratuitos para sus asistentes, pero muy costosos para el contribuyente y las arcas de un municipio, provincia o nación, todo depende quien lo organice.
"Pan y Circo"
La frase original en latín, "panem et circenses", se encuentra en las "Sátiras" de Juvenal (60-140), el más grande de los poetas satíricos latinos, quien en su empecinada crítica a la corrupción y decadencia de Roma sostenía que el pan y el circo eran los deseos más fervientes de un pueblo criado en el vicio, la pereza y la vagancia. La frase fue reproducida siglos más tarde, en parecidos términos y con igual sentido, por el gobernante, sabio y poeta florentino Lorenzo de Médicis (1449-1492): "Pane e feste tengono il popolo quieto".
Juvenal, que escribió aproximadamente 16 poemas y entre sus escritos se encuentra la "Sátira X" como género de la literatura, hizo uso de la expresión de rechazo denominada "panem et circenses" (pan y circo) a las prácticas del Senado romano. De esta forma, se ofrecía el pan y entretenimiento al pueblo para proporcionar a su emperador el poder para mantenerse; por medio de esta estrategia distractora, el pueblo romano había olvidado sus derechos y el deber de cuestionar a los políticos romanos, que sólo buscaban votos conquistando a muchos por medio del pan, con su populismo acrecentado. Esta práctica también fue usada por Julio César, compartiendo trigo barato o gratis, y Aureliano, que también repartía pan interesadamente.
La Argentina hasta hoy
En nuestro país también se empezó con esta práctica a mediados del siglo XX, gobierno peronista, entregando para fin de cada año "La Sidra y el Pan de Navidad", agregando más tarde "regalos al pueblo", por parte del Estado, de "pelotas de fútbol y bicicletas". Ningún gobierno estuvo exento de esta metodología, en estos últimos cuarenta años de democracia, el Dr. Alfonsín implementa el "Programa Alimentario Nacional" o "caja PAN", que estuvo destinado a los sectores más vulnerables de aquella época, recordemos que cuando Alfonsín deja la presidencia, con una hiperinflación atroz en su gobierno, la pobreza rondaba el 22%.
Lo cierto es que durante el gobierno Radical se entregaban 800 mil "Cajas PAN" por año y sin embargo aquí en San Juan, la gestión peronista que terminó el 2023 entregaba cientos de miles de bolsones de mercadería por mes, entonces imagínense la sumatoria, de "bolsones de mercadería", entregadas por todas las provincias anualmente.
Cultura sí o cultura no
Entendemos por cultura a todas aquellas manifestaciones materiales, espirituales e ideológicas que representan a una o varias personas y que las identifican como parte de un conjunto mayor de individuos. La cultura es un bien exclusivo del hombre que iguala a todos los individuos (ya que todos podemos crearla) pero que al mismo tiempo nos hace diferentes entre unos y otros (porque cada uno crea su propia cultura), aumentando la riqueza que el ser humano compone.
Nuestros patrones de conducta, sistemas de creencias, principios y formas de vida derivan de la cultura, que en pocas palabras es la suma de todas las formas de arte, de amor y de pensamiento, que con el paso del tiempo han permitido a los seres humanos ser más libres.
Por supuesto que una nación o un pueblo sin cultura no es concebido, pero también no deja de ser cierto que en épocas de profunda crisis económica como las actuales, un gobierno, ya sea nacional, provincial o municipal, no puede gastar millones de pesos en espectáculos culturales (de cualquier tipo e incluyo a los deportivos) y por otro lado manifestar que no les alcanza el dinero para educación, salud, seguridad u otros beneficios directos para paliarle la situación a los más necesitados.
El Gobierno nacional da claras muestras de austeridad y reorganización de prioridades en el gasto público, mientras algunas provincias y municipios gastan millones en espectáculos "culturales y deportivos", que, por supuesto, son entendibles y necesarios, pero no en este momento en los que se requiere de parte de nuestros gobernantes austeridad, orden económico y la prioridad del gasto público.
Por Jorge Reinoso Rivera
Periodista
