Panorámica de Dinamarca: un país Justo de las Naciones.

Con el propósito de reconocer a Dinamarca como país "Justo entre las naciones" la Sociedad Israelita de San Juan junto a otros sectores de la sociedad sanjuanina plantaron, el miércoles último, un árbol que ha quedado como testimonio de este reconocimiento. Esta distinción es aquella que es otorgada a "no judíos", que arriesgaron sus vidas para salvar judíos durante el Holocausto. Esta denominación proviene de un frase de Maimonides: "Los justos de las naciones del mundo tendrán parte en la vida eterna".


Al instituto Yad Vashem, conocido en forma general como Museo del Holocausto en Israel, se le otorgó la responsabilidad de reconocer a los "justos de las naciones". Para nombrar un salvador, el mismo es propuesto para recibir el reconocimiento, luego el comité investiga las pruebas, actos y motivaciones. 


El elevado número de "Justos de las Naciones" prueba que el salvamento era posible a pesar de los peligros. Los que han sido honrados con esta distinción no sólo han salvado vidas judías, también han restablecido la fe en la humanidad.


En 1996 se inauguró un bosque recordatorio especial, que incluye los nombres de todos los "Justos de las Naciones", al que se van agregando los de los nuevos galardonados.


En nuestra provincia damos inicio al acompañamiento de esa iniciativa plantando árboles por estos justos para que su compromiso no sea olvidado y sirva de ejemplo.


Empezamos el sendero propio que recorrerá diferentes puntos de nuestra ciudad en principio, reconociendo no a una persona, sino a un país. El motivo es que el Reino de Dinamarca fue declarado como un país "Justo de las Naciones" por su heroica e inigualable gestión humanitaria con los judíos en su territorio. Esta nación es la única de Europa que salvó a su población judía. El país escandinavo tenía una población judía de algo más de 7.000 ciudadanos, en principio, aunque llegaron antes de la guerra otros 2.000 judíos de toda Europa en calidad de refugiados. 


En 1940 los nazis ocuparon Dinamarca, aunque la falta de resistencia, sumado al hecho de ser un pueblo considerado hermano o "ario", hizo que los daneses continuaran con su soberanía. Incluso se firmó una cláusula de protección para los judíos daneses.


En 1943 el gobierno danés dimitió el 29 de agosto, quedando Dinamarca bajo estricto dominio nazi. La Gestapo y la SS planeaban tomar a los judíos daneses presos, con el fin de deportarlos a los campos de concentración y luego de exterminio. Los judíos de Dinamarca debían ser deportados el 1 de octubre de 1943, de acuerdo a los planes de Hitler, pero el 29 de septiembre de 1943, el rabino principal interrumpió el servicio religioso en la sinagoga de Krystalgade en Copenhague diciendo: "No tenemos tiempo para continuar con las oraciones". Entre el 1 y el 2 de octubre de 1943, toda la comunidad judía del país supo la amenaza que se avecinaba; el plan de la Gestapo era capturar a los judíos y embarcarlos a los navíos que habían dispuesto en el puerto de Copenhague.


Gracias al apoyo de la policía y del gobierno danés, y por encima de todo del rey Christian X, la resistencia danesa y la población civil; la gran mayoría de los judíos que había en Dinamarca fueron evacuados en pequeños navíos de pescadores daneses a la neutral Suecia. Sin embargo 450 judíos fueron capturados y enviados a Theresienstadt, pero allí fueron auxiliados por el gobierno danés hasta su liberación.


Estamos orgullosos de este reconocimiento que en nuestro mes aniversario llevamos adelante junto con las autoridades provinciales y municipales para plantar un árbol y recordar y reconocer al Reino de Dinamarca.

Por Leonardo Siere
Presidente de la Sociedad Israelita de San Juan