
Rusia envió en las últimas horas su señal más contundente, hasta el momento, de que está dispuesta a participar en las propuestas de seguridad de Estados Unidos y reiteró que no quiere una guerra por Ucrania.
"Si depende de Rusia, entonces no habrá guerra. No queremos guerras. Pero tampoco permitiremos que se pisoteen nuestros intereses de forma grosera o que se ignoren", dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, en una entrevista a las radios rusas.
Moscú ha concentrado decenas de miles de tropas cerca de la frontera ucraniana, mientras presiona para que se rediseñen los acuerdos de seguridad posteriores a la Guerra Fría en Europa. Estados Unidos y sus aliados han advertido al presidente Vladimir Putin que Rusia se enfrentará a rápidas y duras sanciones económicas si ataca a Ucrania.
Lavrov dijo que Occidente está ignorando los intereses de Rusia, pero que al menos hay "algo" en las respuestas escritas presentadas por Washington y la OTAN el miércoles a las propuestas de Rusia. Aunque las respuestas no se han hecho públicas, ambos han declarado que están dispuestos a dialogar con Moscú sobre el control de armas y las medidas de confianza. Han descartado acceder a otras exigencias, como que nunca se permita a Ucrania entrar en la OTAN.
Lavrov dijo que espera reunirse de nuevo con el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, en las próximas dos semanas. Asimismo dijo, sin dar detalles, que las contrapropuestas de Estados Unidos son mejores que las de la OTAN. Rusia las está estudiando y Putin decidirá cómo responder.
Los comentarios fueron de los más conciliadores que Moscú ha hecho sobre la crisis de Ucrania, que se ha convertido en uno de los pulsos más tensos entre Oriente y Occidente desde que terminó la Guerra Fría hace tres décadas.
SANCIONES DE OCCIDENTE A RUSIA
Mientras Rusia cambió en algo su actitud belicista, los países occidentales amenazaron con imponer nuevas sanciones financieras y económicas a Rusia si invade Ucrania. Rusia, que niega estar planeando una invasión tras concentrar tropas cerca de Ucrania, ha estado bajo sanciones occidentales desde que se anexó la región de Crimea en 2014. Más medidas punitivas se añadieron después de que un ex espía ruso fue envenenado en Gran Bretaña en 2018 y tras una investigación sobre las acusaciones de intromisión rusa en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2016 que ganó Donald Trump. Moscú ha negado su participación en ambas.
NO MÁS CHIPS
La Casa Blanca ordenó a la industria de chips de Estados Unidos que esté preparada para nuevas restricciones a las exportaciones a Rusia si Moscú ataca a Ucrania, incluyendo el potencial bloqueo del acceso de Rusia a los suministros electrónicos globales. Medidas similares se desplegaron durante la Guerra Fría, cuando las sanciones mantuvieron a la Unión Soviética tecnológicamente atrasada y frenaron el crecimiento económico.
PERSONAS
Sancionar a individuos mediante la congelación de activos y la prohibición de viajar es una herramienta de uso común. Estados Unidos, la Unión Europea y Gran Bretaña ya impusieron sanciones a varios ciudadanos rusos. Un proyecto de ley presentado por los demócratas del Senado estadounidense prevé la imposición de amplias sanciones a altos cargos del gobierno y el Ejército ruso, incluido Putin. Moscú ha dicho que cualquier medida para imponer sanciones al propio Putin no perjudicaría al presidente ruso personalmente, pero resultaría "políticamente destructiva".
EMPRESAS FINANCIERAS
Algunos bancos estatales rusos más pequeños ya están sometidos a sanciones. Las opciones ahora incluirían el endurecimiento de las sanciones existentes contra los bancos estatales o la ampliación de la lista de instituciones financieras sujetas a restricciones para incluir a bancos privados.
EMPRESAS ENERGÉTICAS
Estados Unidos y la UE ya impusieron sanciones a los sectores de la energía y la defensa de Rusia. La empresa estatal de gas Gazprom, su rama petrolera Gazpromneft y los productores de petróleo Lukoil, Rosneft y Surgutneftegaz enfrentan diversas restricciones a las exportaciones e importaciones y a la obtención de deuda. La dependencia de Europa del suministro energético ruso debilita la mano de Occidente a la hora de plantear sanciones en este sector.
DESCONECTAR A RUSIA DE SWIFT
Una de las medidas más duras sería desconectar el sistema financiero ruso de SWIFT, que gestiona las transferencias financieras internacionales y es usado por más de 11.000 instituciones en más de 200 países.
- DEUDA SOBERANA
El acceso a los bonos rusos se ha restringido cada vez más y las sanciones podrían endurecerse aún más, con la prohibición de negociar en el mercado secundario tanto los nuevos eurobonos como los nuevos bonos en rublos rusos, conocidos como OFZ.
En abril de 2021, Biden prohibió a los inversores estadounidenses comprar nuevos bonos rusos en rublos por las acusaciones de intromisión en las elecciones. Las sanciones impuestas en 2015 hicieron que la futura deuda rusa en dólares fuera inelegible para muchos inversores e índices clave. Las medidas han recortado la deuda externa de Rusia en un 33% desde principios de 2014, de 733.000 millones de dólares a 489.000 millones en el tercer trimestre de 2021. Un menor endeudamiento mejora el balance de un país en la superficie, pero lo priva de fuentes de financiación que podrían contribuir al crecimiento económico y al desarrollo.
Por Vladimir Soldatkin y Alexander Marrow
Agencia Reuters
