Frente a este nuevo aniversario del nacimiento de don Domingo Faustino Sarmiento, ha llegado la hora de subrayar un reconocimiento particular a la obra inconmensurable del mayor promotor de la Educación en la historia argentina. Para ello, no debemos esperar más y hacer lo que cualquiera de las provincias argentinas hubiera hecho si lo hubiese tenido como hijo predilecto. Es decir si Sarmiento hubiera nacido en Mendoza, Córdoba, Tucumán, Río Negro o cualquiera de las restantes provincias, ésta ya sería Capital Nacional de la Educación. Y eso es lo que los sanjuaninos debemos conseguir más temprano que tarde.

A ello debería sumarse el mes de septiembre de cada año como mes del Turismo Docente de todo el país, y cada dos años organizar un Congreso Nacional de Educación, que periódicamente pueda ser internacional. Si repasamos la vida del Gran Maestro, con sólo detenernos en su obra como Presidente de la República, ya queda justificada la citada nominación.

Entre 1868 y 1874 desde la Casa de Gobierno puso en marcha la república: en esos seis años bajó como nunca antes el analfabetismo, que a su llegada a la presidencia era del 70%, y la pobreza, del 75%, y consideró que las medidas correctoras había que tomarlas de manera conjunta porque estos problemas estaban estrechamente relacionados. Fundó 800 escuelas, logrando rápidamente que pasara de 30 mil a 110 mil el número de escolares e instalándose los colegios nacionales de enseñanza secundaria en San Luis, Jujuy, Santiago del Estero, Corrientes, y Rosario. Es conocido por todos también que trajo desde Estados Unidos 61 maestras primarias, creó las primeras escuelas normales, fundando en 1870 para que sirva de ejemplo, la escuela Normal de Paraná (Entre Ríos), primera escuela normal del país. Subvencionó la primera escuela para sordomundos, que era privada. A todo ello sumó las escuelas de agronomía, arboricultura y de minas, entre ellas la actual escuela Industrial "Sarmiento", de San Juan.

Por la Ley de Subvenciones de 1871, las herencias sin sucesión directa y un octavo de las ventas de tierras públicas iban a fondos para la creación de nuevas escuelas y compra de materiales y libros. A su vez, en el mismo periodo presidencial logró que se otorgara igualdad de condiciones a las mujeres.

En su primer día de presidencia les otorgó igualdad de condiciones afirmando: "Mañana mismo las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres", esmerándose en formarlas intelectualmente, imponiendo además un modelo distinto de mujer. Se implementó el sistema educativo "Lancaster", y se agregó también una academia de ciencia "para acercarnos al mundo": en 1869 la Academia Nacional de Ciencias en Córdoba fue la primera academia dependiente del gobierno nacional. Dos años más tarde, en 1871, creó el Observatorio Nacional de Córdoba.

La enumeración de obras durante la presidencia es larga y decisiva para la construcción del gran país que soñó siempre. 

Por todo ello, trabajar ahora con los legisladores nacionales, diputados y senadores, en la elaboración de un proyecto para la citada declaración nacional, con el imprescindible aporte de la Universidad Nacional de San Juan, la Junta de Estudios Históricos y el Poder Ejecutivo Provincial, será una tarea histórica en la que ya ha puesto todo su interés el gobernador de la provincia, Dr. Sergio Uñac. 

 

Instituto Superior de Formación Docente "Margarita Ferrá de Bartol", ubicado en el ex edificio de la Escuela Belgrano. Un ejemplo a seguir en el resto del país.

 

Por Luis Eduardo Meglioli
Periodista