"El agua es la fuerza motriz de toda la naturaleza'' (Leonardo da Vinci). En 1851, bajo el gobierno de Nazario Benavídez, se finalizaba el primer dique de contención, llamado "San Emiliano''. Se le puso ese nombre porque lo construyeron los presos de la cárcel provincial y San Emiliano es el santo de los reclusos. Comenzó a realizarse durante el gobierno de Martín Yanzón, porque la ciudad de San Juan había sufrido una terrible inundación en 1833.Tardaría casi 20 años en construirse y se finalizó bajo la gobernación de Nazario Benavídez.

La foto muestra el Canal del Norte cuando estaba en plena construcción en la década de 1980, bajo la mirada del entonces gobernador, Leopoldo Bravo.

El río San Juan y también el Jáchal presentaban dos alternativas, la sequía que generaba pérdida de cultivo y ganado o las crecidas que ocasionaban grandes inundaciones. Además de finalizar el dique San Emiliano, Benavídez reordenó el manejo del agua, porque estaba en mano de los regantes particulares quienes se organizaban para la monda, cobraban sus canones de riego y elegían sus propias autoridades, las llamadas "Comisiones de Riego'' por localidades, lo cual a veces generaba conflictos en épocas de escasez.


El Estado Provincial de aquel entonces, no tenía casi injerencia en la gestión. Promulgó la primera ley de irrigación y agricultura y crea la primera autoridad del agua o Inspección General de Aguas. Su primer inspector fue Bernardo Rosendo (hijo de Bernardo Cabello Rosendo y de Francisca Laprida).

Dique José Ignacio de la Roza el 3 de noviembre de 1986.

El Archivo General del Departamento de Hidráulica de San Juan guarda tesoros culturales desde el año 1851 de nuestros ancestros y de grandes personajes como su creador Nazario Benavídez, o de Domingo Faustino Sarmiento, Camilo Rojo, Basilio Nievas, Mariano Rómulo Belgrano Rawson, Federico Cantoni, Aldo Cantoni, Eloy Camus, etc. También es sorprendente encontrar expedientes de muchos de los ancestros de la mayoría de los sanjuaninos, los cuales se puede encontrar resumidos en sus riquísimos índices. Acompañado de una vasta variedad de notas, estampillas, planos, asientos contables, periódicos antiguos, boletines oficiales, etcétera.


En este archivo se pueden hacer análisis lingüísticos, grafológicos, históricos, geográficos, matemáticos, filatélicos, etc. La realidad presente, es que se estudia poco esta valiosísima fuente multidisciplinar.

Dique Partidor San Emiliano en 1990.



 

Ricardo Sánchez Alonso   -   Licenciado en Ciencias de la Educación