Latinoamérica rara vez aparece como un tema importante en los debates presidenciales de Estados Unidos, pero todo parece indicar que esta vez lo hará, por un motivo del que poco se hablaba hasta ahora: la conexión iraní.
El aspirante republicano Mitt Romney y los líderes republicanos en el Congreso están incrementando sus ataques contra el presidente Barack Obama, alegando que no está haciendo lo suficiente para detener lo que consideran una ofensiva de Irán de usar a Latinoamérica como plataforma de lanzamiento de ataques terroristas contra Estados Unidos.
Las audiencias se celebraron horas después de que el jefe de Inteligencia Nacional de EEUU, James Clapper, declaró que los funcionarios iraníes "están dispuestos ahora a lanzar un ataque en Estados Unidos". Clapper no sugirió explícitamente que esos ataques provendrían de Latinoamérica, pero los líderes parlamentarios republicanos sí lo hicieron.
La presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara, la republicana por Miami Ileana Ros-Lehtinen, dijo en su discurso de apertura de las audiencias que la alianza de Irán con Venezuela, Nicaragua, Cuba y Ecuador "puede plantear una amenaza inmediata, proporcionándole a Irán una plataforma en la región".
Citando la denuncia de EEUU el año pasado de una conspiración de las fuerzas especiales de Irán destinada a matar al embajador saudita en suelo estadounidense, y el plan del 2007 de un diplomático iraní en México que pretendía lanzar un ciber-ataque contra EEUU, Ros-Lehtinen agregó que "el hecho de que el brazo militar de un Estado patrocinador del terrorismo tenga operativos en múltiples países de nuestro hemisferios es sin duda causa de alarma".
Otros expertos que testificaron en las audiencias dijeron que Venezuela está ayudando a Irán a eludir las sanciones financieras internacionales por su programa nuclear y dando refugio a grupos terroristas como Hezbollah, que según dijeron está ampliando sus redes en la región. Los analistas recordaron que, según la Justicia argentina, Hezbollah, con la asistencia de Irán, fue responsable de los letales atentados contra la embajada israelí y un centro comunitario judío en Buenos Aires, en 1992 y 1994.
Romney ya ha atacado a Obama porque supuestamente no ha sido lo suficientemente duro con el presidente venezolano Hugo Chávez, entre otras cosas por los lazos de este último con Ahmadinejad. En el debate republicano del 22 de noviembre, Romney advirtió de que las actividades de Hezbollah "en toda Latinoamérica" plantean "una amenaza inminente muy significativa" contra Estados Unidos.
Pero me temo que eso no ocurrirá. Ojalá me equivoque, pero todo parece indicar que, incluso si no hay una escalada del conflicto con Irán -como, por ejemplo, si Israel lanza un ataque preventivo contra las bases nucleares iraníes, e Irán responde atacando blancos civiles israelíes en Latinoamérica, al estilo de lo que ocurrió en Argentina- la conexión iraní eclipsará un muy necesario debate en Washington sobre cómo aumentar los lazos económicos con América Latina.
