Por estos días se llevan a cabo obras en las sendas peatonales céntricas, por las cuales en tiempos pasados se conoció a San Juan como "la ciudad de las veredas brillantes".

 

Un día de enero del año 1862, a poco de asumir Domingo Faustino Sarmiento como gobernador de San Juan, los vecinos de la Capital despertaron con la noticia de una orden oficial de "pintar los frentes" y como consecuencia de ello, "limpiar las veredas". Desde los primeros días de su gestión, el primer mandatario había alertado a la población por las columnas del diario "El Zonda" sobre la necesidad de preservar los paseos públicos y del cuidado general de espacios y veredas. En el número 58 decía: "Reparar zócalos y enlucir los frentes de las casas, pintar puertas y ventanas de calle y barrer veredas para adecentar el sencillo rostro urbano". 

Según escribe en su "Sarmiento anecdotario" el escritor, docente y destacado dirigente gremial Gaspar Mortillaro (1901-1966), autor de varias obras sobre personajes y acontecimientos del siglo XIX y XX, el gobernador "no deja escapar de sus manos ninguna categoría de asuntos y hasta las cuestiones edilicias le preocupan". Pero cuando los vecinos se enteran de la orden gubernamental "comentan el asunto en tono jocoso, hasta que los semblantes se ponen de pronto serios, ya que no es asunto para bromas y es necesario poner manos a la obra".

La actual gestión municipal dispuso más de 360 millones de pesos "para la reparación de veredas, rampas y reposición de tapas de arbolado", según lo anunciado por el intendente Emilio Baistrocchi.

Sarmiento dio el ejemplo

Para más impacto, es el mismo gobernador quien en mangas de camisa y brocha en mano comienza a pintar el frente de su propia la casa, la misma que hoy es Monumento Nacional desde 1910. En este sentido, agrega también Mortillaro que "el empedrado de las calles céntricas fue otra de las interesantes iniciativas del gobernador Sarmiento". 

Sobre este tema otra vez en "El Zonda", pero en el número 66, se precisa que "se deben blanquear las casas y también erradicar las tapias". Esta vez se advierte que hay un mes de plazo para cumplir y "el que no cumpla se somete a las multas establecidas". 

 

El centro en el siglo XXI

160 años después, en 2022, la decisión del intendente Emilio Baistrocchi de reparar las veredas del sector céntrico de más intenso tránsito, es decir Avenida Libertador hasta Avenida Córdoba y Avenida Rioja hasta calle Catamarca, como primera etapa, no ha dejado de impactar teniendo en cuenta las críticas que siempre se leen y escuchan sobre las veredas en malas condiciones desde hace años. 

Los memoriosos y aquellos que han escuchado hablar a sus abuelos sobre el lustre y esplendor de nuestras sendas peatonales céntricas poco después de completada la reconstrucción de la ciudad, sabrán que por largos años a San Juan se la conoció como "la ciudad de las veredas brillantes". 

Esto se perdió de pronto y muchos lo atribuyen a que las roturas frecuentes de las baldosas no eran reparadas inmediatamente por aquello de la disyuntiva de si le corresponde a la Municipalidad o al propietario de la vivienda. Pareciera que para poner fin a toda esa larga historia de idas y vueltas entre los vecinos y la Municipalidad, la actual gestión municipal ha dispuesto más de 360 millones de pesos "para la reparación de veredas, rampas y reposición de tapas de arbolado", según lo anunciado en su momento por el propio intendente Baistrocchi y su área de Planificación Urbana.

Se trata puntualmente de la restauración de las veredas del microcentro, en primer lugar en el sector de mayor uso peatonal y antes citado, más la reposición de todas las tazas de arbolado, arreglo de los cordones y a lo que se agregan las luminarias peatonales en la avenida Central entre avenidas Alem y Rioja.

 

Relevamiento vecinal

El intendente habló de "32 obras en marcha" y recordó que en marzo del 2020, la Municipalidad realizó un relevamiento entre los vecinos para conocer cuales creían ellos que serían las primeras necesidades que se requerían en el departamento, y la gran mayoría respondió que en primer lugar era el pavimento, seguido de las veredas, la iluminación y el remozamiento de las plazas. "Desde entonces hemos seguido ese orden", asegura el funcionario, citando más de 30 plazas reparadas y otro tanto de baldíos convertidos en espacios verdes o paseos. A su vez, Cristian Hernández, secretario de Planificación Urbana confirma que al 30 de enero ya hay un 40 por ciento de estas obras concluidas. 

Finalmente, lo que se sabe desde siempre es que el mantenimiento y limpieza de veredas, por una antigua ordenanza municipal, es responsabilidad de los frentistas. Por todo ello, entre la decisión de la actual gestión municipal de trabajar en el mejoramiento de veredas y la voluntad que pongan todos los vecinos para hacerlas resplandecer, existe la esperanza de que, en poco tiempo, a San Juan los visitantes vuelvan a llamarla "la bella Ciudad de las veredas brillantes".

Fuentes: "Sarmiento anecdotario", Gaspar Mortillaro, Ed. Araujo, Bs As, 1938; "La modernización del perfil urbano de San Juan según el proyecto de Sarmiento visto desde el periódico El Zonda (1861-1864)", Carlos M. Moreno, Nelson G. Elizondo (FAUD) FFyL, UNCuyo, Mendoza, 2013