Por Fernando Ortiz – DIARIO DE CUYO
Una gestación lenta. Un grupo de legisladores del peronismo tenía en mente votar a contramano de La Cámpora desde el principio. No estaban convencidos sobre el argumento de la defensa de la industria nacional como única bandera. No les cerraba porque sus provincias, de corte productivo y/o extractivista, podían sacar cierto provecho. Así fue que votaron a favor del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. Los sanjuaninos, Cristian Andino y Jorge Chica, formaron parte del lote de diputados nacionales que se despegaron del kirchnerismo duro y ratificaron el tratado que firmó el presidente Javier Milei.
Detrás de esa decisión hubo conversaciones previas, sondeos informales y una certeza que fue madurando con el correr de los días: el kirchnerismo duro no tenía los votos para imponer su postura y, esta vez, el interior estaba dispuesto a hacer valer su peso. “No podemos seguir votando como si todos representáramos al conurbano bonaerense”, fue una de las frases que más se repitió en charlas reservadas entre diputados del interior, según reconstruyeron fuentes parlamentarias.
Era esperable que los diputados de La Libertad Avanza -José Peluc y Abel Chiconi- y los aliados del oficialismo provincial -Nancy Picón y Carlos Jaime- acompañaran el acuerdo. Lo que descolocó fue la actitud de los peronistas, sobre todo porque implicó una desobediencia explícita a la conducción política del PJ nacional. En privado, varios legisladores admitieron que no estaban dispuestos a “pagar el costo” de un rechazo que, en sus provincias, resultaba difícil de explicar. “Nos piden que defendamos la industria, pero nadie explica qué hacemos con las economías regionales”, deslizó un diputado en off.
Andino y Chica se movieron en esa lógica. Pese a sus gestos previos hacia el kirchnerismo —la afinidad indiscutible con el senador Sergio Uñac, de estrecho vínculo con el senador K Eduardo “Wado” De Pedro— entendieron que acompañar la estrategia de Máximo Kirchner y Juan Grabois no era redituable ni política ni territorialmente para el 2027. En el bloque, incluso, se habló de una “estrategia fallida” del camporismo.
Según pudo saber DIARIO DE CUYO, en la reunión de Unión por la Patria quedaron expuestas dos miradas. De un lado, La Cámpora y el sector alineado al gobernador bonaerense Axel Kicillof, con el argumento del impacto negativo sobre la industria nacional. Del otro, los diputados del interior, que pusieron sobre la mesa beneficios del acuerdo para la producción. En el caso de San Juan, la vitivinicultura apareció como el principal activo, con expectativas de mayor acceso al mercado europeo para vinos y mosto, además de un impacto indirecto —aunque más acotado— en la minería.
La votación terminó de confirmar el nuevo equilibrio interno. De los 93 diputados de Unión por la Patria, 47 votaron a favor del acuerdo, 38 en contra, cuatro se abstuvieron y otros cuatro estuvieron ausentes. La Cámpora quedó, por primera vez, en minoría dentro del bloque que conduce Germán Martínez, quien también acompañó el entendimiento internacional. “Esto no es una rebelión, es una corrección de rumbo”, sintetizó un legislador peronista que votó a favor.
En los pasillos del Congreso se habló, incluso, de una avanzada del “peronismo de centro” que busca ampliar la base política del espacio y evitar un encierro ideológico. En ese esquema conviven dirigentes que miran con simpatía una confluencia más amplia, mientras que enfrente se atrincheran los sectores que apuestan a un peronismo más cerrado, aun en un contexto de repliegue y con Cristina Kirchner fuera del juego electoral.
En el entorno de Andino bajaron el tono a la polémica. Aseguraron que el diputado “no se va a pelear con el bloque” y que la lectura de una ruptura es exagerada. También dejaron trascender que parte del ruido interno está “operado por sectores del massismo”, molestos por el posicionamiento de varios legisladores del Frente Renovador y del interior en esta votación.

