Por Raúl E. Chavero – Periodista

Se me caen un puñado de recuerdos al observar esta foto que un amigo me envió. Y se me vinieron agitadamente recuerdos que no quieren extinguirse de mi memoria estropeada por los sacudones de las décadas vividas.

Y llegó en el momento justo la foto a mis manos, en esta época de Carnavales como la de aquellos años dorados que no volverán, Rony Vargas y Mario Pereyra quienes influenciaron en la sociedad sanjuanina a través del éter radial.

Dibujaron imágenes en la mente de cada uno de nosotros, como una exposición de pinturas exultantes, cuadros e imágenes según la información.

Rony Vargas y Mario Pereyra crearon historias donde el pueblo fue protagonista y gracias a Dios con finales llenos de alegría.

Y a esto me remito, las inolvidables Caravanas Chayeras y Cadenas Bailables de Carnaval, que solo en la imaginación de un aventurero locutor se le podía ocurrir semejante idea y esto lo plasmó haciéndolo realidad.

El caucetero Rony Vargas apretó el pomo con su caravana cayera, a las 15 horas comenzaba a narrar por la vieja Radio Colón el recorrido de esa interminable hilera de Citroën, Gordinis, Bedford, motos Siambrettas o Seccatos, gentío que desbordada de alegría, todos esperaban su paso por su barriada del gran San Juan y departamentos vecinos.

Se volvió tradicional, yo diría hasta folclórico, cada año encendiste de alegría cada esquina, cuadras y calles sanjuaninas, las multitudes esperaban el paso de aquella caravana, risas, chaya y corridas pero en la dimensión de sana fiesta carnestolenda, y en la noche a bailar entre máscaras sueltas en tu cadena de Bailable de Carnaval, con Los Iracundos, Katunga, Cuarteto Imperial o Daniel Magal.

Rony y Mario crearon historias donde el pueblo fue protagonista y gracias a Dios con finales llenos de alegría.

Mi homenaje a los Pereyra Show, redondeando a ellos dos, y a ustedes gente linda de aquella generación que bailó y chayó.