La sorpresa del día a día se ha vuelto la suba de precios. Ocurre por ejemplo en la carne, cuya escalada llegó hasta un 60% en un mes. O en las gaseosas, que saltaron de valor un 8% por ahora, porque anticipan que volverán a levantar sus costos. Los incrementos no se dan sólo en los alimentos: por ejemplo, hay subas también en construcción o en indumentaria, por mencionar algunos sectores. Ante estos movimientos, los referentes de distintos sectores de la economía y la dirigencia política y sindical se muestran preocupados. Aunque, a su vez, los mismos actores se sienten esperanzados en que la gestión de Mauricio Macri, que comienza el jueves que viene, podrá revertir el presente. Ninguno le asignó tiempo, como es lógico, pero vislumbraron que un futuro mediato todo podría darse vuelta.

Algunos por ser fin de año, otros por el cambio de gobierno pero la realidad es que todos los representantes de distintos sectores encuadran las subas de precios dentro de la tan mencionada ‘especulación’. No es caprichoso porque los economistas, del seno macrista fundamentalmente, hablan de modificar el tipo de cambio y llevar el dólar de $9,73 a $14 o $15 y unificarlo. De todas maneras, aunque el valor del dólar pueda subir, los referentes ven con optimismo que el dirigente del PRO estabilizará la situación para evitar las subidas desmedidas y que se terminará la especulación.

¿Por qué tanta especulación en los precios? ‘Quien tiene un bien y sabe que en un tiempo puede llegar a valer más, es lógico que lo guarde’. Así lo explicó la economista Laura Rópolo. Y es así, ‘cuidan’ su mercadería y la colocan en los mostradores a cuentagotas o, la mayoría, en la cantidad habitual pero con el precio más alto. Lo hacen a modo de anticiparse a otra posible suba, explicaron referentes de distintos sectores (ver página 3).

En el caso de quienes resuelven conservar la mercadería en los depósitos también afectan los precios de quienes elaboran algún producto con esa materia prima. Es que la disminución de la oferta en la góndolas se traslada en aumento de los distintos productos elaborados. Si no el consumidor debe resignarse a llevar primeras marcas y quedarse con lo que encuentra en el mostrador. Todo fruto de la expresión que está tan en boga últimamente: ‘Va a tener un precio más alto después’.

Sin embargo nadie supo contestar a cuánto tiempo se refieren al mencionar ese ‘después’, porque dicen que es imposible anticiparlo a días de un cambio de Gobierno. Aunque los referentes son optimistas ya que confían en que el nuevo gobierno puede calmar las aguas. Es así como alimentan la esperanza de que los incrementos se regulen, porque si continúa así la especulación se queda en pausa el proceso económico, dicen.

Otro motivo que afecta los bolsillos es el de querer conseguir un elemento importado o que tenga algún material extranjero en su elaboración. Es el caso de los materiales para la construcción, los caños, pegamentos, loza y plásticos no se exhiben porque ‘no tienen precio’, dijeron.

En el sector gremial también están preocupados porque el perjudicado termina siendo el trabajador que cada vez destina más dinero para poder comprar lo necesario.