Calma cambiaria. Eso es lo que se viene percibiendo desde hace semanas con el dólar que no registra grandes variaciones, siendo este fenómeno descripto por muchos gurúes económicos a nivel nacional como “veranito cambiario”. Varios son los factores que inciden en que la moneda estadunidense conserve una cotización que parece planchada, pero como muchos escenarios económicos en Argentina, nada indica que el panorama se sostenga sin generar cimbronazos cuando algo cambie.

Los especialistas Gustavo Ruiz Botella, licenciado en economía y analista de mercados; Mariano Cáceres, magister en finanzas, y Marianela Gayá, ambos integrantes de Fórmula Asesores Financieros, analizaron junto a DIARIO DE CUYO cuáles son los factores que están conteniendo el precio del dólar, y qué podría suceder para ponerle fin a la calma actual.

Baja demanda

En la previa a las vacaciones de verano aumentó la demanda de dólares, ya que debido al tipo de cambio muchos apuntaron a vacacionar en el exterior. Con el fin del receso veraniego a la vuelta de la esquina, los especialistas señalan que la demanda cayó considerablemente, al punto tal que incluso hay mucha más venta que compra.

“No es que no hay oferta o que no tengamos turismo internacional, pero hay una realidad y es que aún hay mucho dólar bajo el colchón y la gente lo está vendiendo para usarlo en lo que queda de las vacaciones o para inversión”, destacó Ruiz Botella.

Régimen cambiario sin modificaciones

Cáceres destaca que el régimen cambiario actual continúa en un “esquema de parches”. Mientras sigue vigente el sistema de bandas con techo, ya que el piso prácticamente no existe (aunque la intención del Gobierno nacional es evitar que rompa los $1.400), esto contribuye a sostener el precio.

“En el marco de la necesidad de acumular reservas, que viene sucediendo durante enero, habrá que analizar cuándo, frente al veranito de obligaciones negociables, salen a buscar financiamiento en dólares, y básicamente son esos dólares los que termina comprando el Gobierno nacional”, destacó el especialista.

Oferta de agro y empresas

Gayá destacó que el comportamiento del dólar durante el verano estuvo influenciado por dos factores: la emisión de bonos corporativos y una buena liquidación del agro durante enero.

“Actualmente el tipo de cambio se encuentra a un 10% del techo de la banda y aún con una inflación alcista en estos meses, no hay señales en el REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) ni en Rofex de que estén viendo volatilidad cambiaria hacia adelante. De todos modos un tipo de cambio que va por debajo de la inflación sigue trayendo el problema del atraso cambiario que nos hace menos competitivos al momento de exportar y este atraso ya se siente hace rato en algunos sectores”, indicó.

¿Cuándo podría terminar el veranito cambiario?

Para los especialistas la cotización del dólar podrí sufrir modificaciones sobre abril, cuando inicie la cosecha del agro, extendiéndose la “pax cambiaria” hasta entonces. Todo dependerá si desde el sector consideran que el tipo de cambio les sirve o no.

Un factor a tener en cuenta es el alza en la demanda que podría generar la previa del Mundial de Fútbol, teniendo en cuenta no solo que despierta gran interés de argentinos que buscarán llegar hasta Estados Unidos sino que además es un dólar conveniente para el viaje al exterior.

“El verano seguirá dependiendo de la dinámica de cuánto financiamiento sigan tomando las empresas y cuál sea la respuesta del Gobierno en cuanto al régimen cambiario. De lo contrario habrá potenciales turbulencias en un par de meses, más si la cosecha no tiene la liquidación esperada, o que no existan régimen especiales de liquidación como los que vimos en más de una oportunidad”, reflexionó Mariano Cáceres.