Por Celeste Roco Navea
Por Celeste Roco Navea
A primera hora de este jueves se conoció que desde el EPRE (Entre Provincial Regulador de la Electricidad) se elevó un informe a la Secretaría de Energía de la Nación con observaciones sobre el nuevo esquema denominado “Subsidios Energéticos Focalizados”, que entra en vigencia desde el 1 de enero del 2026. En la práctica, estos cambios podrían afectar a gran parte de los hogares sanjuaninos y para entender los pormenores del cambio, el vicepresidente del EPRE, Roberto Ferrero, explicó las modificaciones y alcances.
Para entenderlo de manera sencilla, en la actualidad el esquema energético está dividido en tres segmentos:
“El esquema nuevo implica que los hogares sin subsidios que tienen más de tres canastas básicas dejarían de tener subsidios, y los que tengan ingresos menores serían hogares subsidiados. El tema es que hay un conjunto de usuarios de la categoría N3 que hoy reciben el subsidio y lo pierden”, detalló Ferrero.
Sin duda los hogares que recibirán el impacto de lleno serán los que se encuentran en el actual segmento N2. Esto se debe a que el nuevo esquema establece una reducción en el consumo subsidiado, y debido a diversos factores que se dan en la provincia, el promedio de consumo se encuentra por encima de la reducción, llevando a que se encarezcan gran parte de las facturas que se recibirán.
Ferrero explicó que, desde el EPRE, entienden que el nuevo esquema no es equitativo. Actualmente la base subsidiada por Nación en San Juan es de 700 kilovatios hora por mes para los hogares que se encuentran en el segmento N2, y 500 kilovatios hora por mes para los domicilios en el segmento N3. “Lo que se pretende con la nueva mecánica es llevarlo a 300 kilovatios hora por mes. Un hogar de menos ingresos tendrá subsidiado solo 300 kilovatios hora por mes durante invierno y verano, y el resto del año pasaría de 250 a 150 kilovatios hora por mes”, explicó el ingeniero.
El alcance del nuevo esquema, si no se tiene en consideración los fundamentos presentados por el EPRE para revisar el mismo, impactaría en el precio final de las facturas en el orden del 20 a 30%, dependiendo del nivel de consumo; es decir, cuanto más alto es el nivel de consumo, mayor será el impacto del incremento. Si tenemos en cuenta que en San Juan alrededor de 700.000 hogares reciben la tarifa social (subsidio provincial), se toma ese número como base para lo que sería el alcance del nuevo sistema. “Hogares con subsidio y de mucho consumo se verán más afectados”, subrayó Ferrero.
Dentro del informe que presentaron desde el EPRE, elaborado en conjunto con otros organismos como la Secretaría de Agua y Energía del Ministerio de Infraestructura, señalaron una serie de motivos por los cuales el nuevo esquema sería negativo para la provincia:
Por estos factores señalan desde el EPRE que el esquema que entra en vigencia desde el 2026 perjudica a gran parte de los consumidores de la provincia, más si tenemos en cuenta que el consumo promedio de electricidad en San Juan es de 500 a 550 kilovatios hora por mes, y el subsidio está por debajo de la media de consumo.
“Teniendo en cuenta esto hemos solicitado que al menos se dupliquen los límites. Elevar de 300 a 600 kilovatios hora por mes en invierno y verano, y en primavera y otoño de 150 llevarlo a 300. Además que se establezca una bonificación excepcional del 25% de los precios estacionales de forma permanente para San Juan. Es una medida nacional que tiende a fomentar la eficiencia, pero en San Juan entendemos que no es equitativa, porque no es una cuestión de eficiencia, sino estructural”, remarcó Ferrero.
Tras la presentación del informe, ahora resta esperar la respuesta de la Secretaría de Energía. Desde el EPRE esperan que se expidan antes de la fecha del cambio de sistema para evitar que los usuarios sanjuaninos se vean afectados.